La doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Directora de la Facultad de Medicina de la UNAM, fue invitada como ponente a la sesión ordinaria del Colegio Mexicano de Especialistas en Ginecología y Obstetricia (COMEGO, A.C), celebrada el pasado 3 de junio en el World Trade Center, donde presentó el tema “Gineco-obstetricia y sostenibilidad: hacia una práctica médica responsable con el medio ambiente”.
Acompañada por el doctor José Antonio Campos, Responsable del Programa de Sostenibilidad de la Facultad y psicólogo ambiental, la doctora Sepúlveda expuso los impactos del cambio climático en la salud humana, con énfasis en las mujeres.
Durante su intervención indicó que “el grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático ha concluido que para evitar impactos sanitarios catastróficos y prevenir millones de muertes relacionadas con el cambio climático, el mundo debe limitar el aumento de la temperatura a 1.5 grados centígrados”. Asimismo, mencionó que la contaminación del aire ha impactado en la incidencia y agravamiento de padecimientos respiratorios y cardiovasculares, y el aumento de la exposición a rayos UV incrementa el riesgo de cáncer y enfermedades de la piel; además, las altas temperaturas elevan el riesgo de enfermedades transmitidas por vectores como dengue y malaria, y el calentamiento global se ha relacionado con resultados adversos en la fertilidad humana, el embarazo y el neurodesarrollo de los recién nacidos.

La doctora Sepúlveda Vildósola manifestó que “las mujeres tienen menor acceso al crédito, a los recursos financieros, a los servicios de salud y a los sistemas de protección social, con una proporción mayor en número de empleos no remunerados, informales o de tiempo parcial, por lo que cuentan con menos recursos cuando las afectaciones climáticas se presentan. En muchas regiones, las mujeres cargan con una mayor responsabilidad para garantizar alimentos, agua y combustible, lo que las expone más a las consecuencias de sequías, inundaciones y desastres. Cuando ocurren desastres, las mujeres tienen menos posibilidades de sobrevivir o de recibir ayuda”.
Por su parte, el doctor José Antonio Campos señaló que “si se juntara la huella de todos los sistemas hospitalarios del mundo, equivaldría al quinto país más contaminante del planeta, con entre 4.4 y 5.2% de las emisiones de gases de efecto invernadero”. Destacó que “los gases anestésicos halogenados son una preocupación importante: el desflurano tiene 2.500 veces el impacto del dióxido de carbono y persiste 14 años en la atmósfera, mientras que el óxido nitroso tiene 300 veces el impacto del CO2 y puede permanecer hasta un siglo”. Recomendó eliminar el desflurano progresivamente y favorecer la anestesia de bajo flujo o intravenosa.

En cuanto a la práctica obstétrica, el doctor Campos informó que la cesárea tiene una huella de carbono de 31 a 33 kilogramos de CO2 equivalente, frente a los 12.47 kilogramos del parto vaginal. Señaló que México tiene una tasa de cesáreas del 53%, muy por encima del 15% recomendado por la Organización Mundial de la Salud. En cuanto a residuos hospitalarios, explicó que el 85% no son peligrosos y podrían recuperarse mediante una correcta separación, pero que una mala clasificación los convierte en residuos peligrosos que se incineran o depositan en rellenos especiales. Propuso la implementación de “quirófanos verdes” que integren sostenibilidad sin comprometer la seguridad del paciente, mediante la reducción de empaques innecesarios, el uso de instrumental reutilizable cuando sea seguro y la correcta separación de residuos.

Finalmente, la doctora Sepúlveda Vildósola presentó las acciones que la Facultad de Medicina ha implementado en materia de sostenibilidad, como los contenedores de baterías y el “Corazón de Tapitas”, que ha reunido más de una tonelada y media de tapitas de plástico donadas a asociaciones que apoyan a niños con cáncer. También destacó la “Biblioteca Viva FacMed”, recién inaugurada, que promueve el reuso de libros mediante el sistema “deja uno y toma uno”, así como la existencia del Grupo de Interés en Sostenibilidad (GISOS), integrado por estudiantes que realizan acciones de sensibilización.
Informó que la Facultad emite boletines informativos y realiza foros de discusión sobre temas como microplásticos en el agua, reciclaje de ropa y salubridad vegetal. Además, anunció que el nuevo plan de estudios de la Licenciatura de Médico Cirujano incluirá una materia de sostenibilidad y salud. “La sostenibilidad es responsabilidad de todos, tiene un fundamento ético, científico e institucional. No es una aspiración, es una necesidad”, concluyó.
Daniel Gallardo


