En el marco del mes del Orgullo LGBTQ+, mes del OrgulloPuma, el programa de Estudios de Género en Salud (PEGeS) del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina dedicó su sesión 186 del Seminario Permanente de Género en Salud al tema “El enfoque afirmativo, un camino posible para el acompañamiento de las infancias y adolescencias con identidades de género trans”.

La sesión fue transmitida a través de las redes oficiales de la Facultad, YouTube y Facebook Live, y moderada por las doctoras Yuriria Alejandra Rodríguez Martínez, Coordinadora del PEGeS, y Luz María Moreno Tetlacuilo, fundadora del mismo.

La maestra Laura Amancay Menéndez, especialista en salud, antropología social y acompañamiento a personas con identidades de género trans, presentó el abordaje del modelo afirmativo en salud para reconocer la autopercepción de género como válida, sin generar pruebas diagnósticas o de evaluación, construyendo dispositivos basados en el acompañamiento y el cuidado.

“El enfoque afirmativo es un camino posible para el acompañamiento de las infancias y adolescencias con identidades de género trans que favorece su cambió”, enfatizó.  De igual manera, explicó que el enfoque afirmativo surge como respuesta crítica a los enfoques médicos tradicionales y psiquiátricos que históricamente interpretaron las identidades trans como trastornos que debían diagnosticarse o corregirse.

Destacó que este modelo deja de pensar la identidad como patología para reconocerla como una expresión de la diversidad humana y de las distintas formas de construir el cuerpo. Además, propuso comprender la identidad como una construcción constante, abierta y en intercambio con los demás, así como la importancia de pensar en términos de “proceso de transición” para instalar una temporalidad pausada, no lineal, que requiere un acompañamiento sostenido en el tiempo.

“La reafirmación identitaria tiene estrecha relación con el rol de los otros. La identidad se presenta como una construcción singular en la que los actores van tejiendo su identidad en función de cada sociedad, de su momento histórico, sus posibilidades de ser y hacer”, afirmó.

La ponente compartió la necesidad de repensar las prácticas de salud más allá de las intervenciones técnicas biomédicas centradas en la inhibición puberal, hormonización y cirugía, proponiendo intervenciones que incluyan la asistencia, el cuidado y el acompañamiento psicosocial. “Las mayores dificultades de las personas trans y las mayores violencias que viven tienen que ver con la necesidad de probar todo el tiempo su identidad, con ser discriminadas, con la patologización de su identidad. La consulta debe ser un espacio de encuentro y cuidado, donde se contenga, se escuche y se brinde información libre de prejuicios”, sostuvo.

La doctora Luz María Moreno Tetlacuilo cerró la sesión agradeciendo la exposición y resaltando el valor de la investigación y la difusión de experiencias latinoamericanas para construir propuestas situadas en México, en el marco de una universidad que protege la salud de su comunidad desde la diversidad y el respeto a los derechos humanos.

Octavio Araujo