El Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la FacMed realizó la sesión del Seminario Permanente “Prevención, Bienestar y Salud Mental Universitaria” titulada “Perspectivas contemporáneas en el abordaje del trauma: aportes de las terapias contextuales”, transmitida a través de YouTube, donde se abordó como el trauma psicológico no sólo deja huellas emocionales, también transforma la manera en que las personas se relacionan consigo mismas, con los demás y con el mundo. La actividad contó con la participación de la doctora Elizabeth Nancy Cabrera Licea, psicóloga clínica especializada en terapias contextuales, así como de la psicóloga Paola Michelle Chávez Villanueva, terapeuta del Programa de Salud Mental para la Comunidad de la Facultad de Medicina (PROSAM), quien fungió como comentarista.
Durante la sesión moderada por el doctor Diego Coronel, responsable del área educativa e innovación del PROSAM, la doctora Cabrera Licea explicó que las terapias contextuales parten de comprender la conducta desde su función y el contexto en el que ocurre. En este sentido, señaló que uno de los elementos centrales del trauma es la evitación experiencial, es decir, el intento constante de evitar recuerdos, emociones, pensamientos o situaciones asociadas con el evento traumático. “Cuando evitamos, aprendemos que eso sigue siendo peligroso”, afirmó.

La especialista detalló que muchas de las respuestas asociadas al trauma se mantienen a través de procesos de condicionamiento y aprendizaje, donde determinados estímulos se convierten en recordatorios del evento traumático y generan reacciones automáticas de miedo, ansiedad o reexperimentación. Asimismo, destacó que estas respuestas suelen acompañarse de creencias negativas sobre uno mismo, otras personas o el entorno, las cuales pueden reforzar el malestar emocional y limitar la vida cotidiana.
En este contexto, expuso algunos de los principales aportes de terapias contextuales como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), la Terapia Dialéctico Conductual enfocada en trauma (DBT-PE) y DBT-PTSD, modelos que integran herramientas como la exposición, la aceptación, la regulación emocional, la atención plena y el trabajo con autoconceptos. Explicó que estos enfoques buscan favorecer nuevos aprendizajes y ayudar a que las personas recuperen una vida significativa más allá del trauma.
Al abordar la importancia de la exposición terapéutica, la ponente señaló que el objetivo no es revivir el sufrimiento, sino modificar la relación con los recuerdos traumáticos y disminuir las respuestas de alarma asociadas a ellos. “El recuerdo no es peligroso”, expresó. Asimismo, destacó que el proceso terapéutico implica acompañar a la persona para enfrentar gradualmente aquello que evita, desarrollar habilidades para tolerar el malestar emocional y fortalecer formas más compasivas de relacionarse consigo misma.

Durante la sesión de comentarios, la psicóloga Chávez Villanueva resaltó la relevancia de que las, les y los profesionales de la salud mental cuenten con herramientas especializadas para atender trauma, particularmente en contextos como el universitario y el mexicano, donde las experiencias de violencia y vulnerabilidad son frecuentes. Asimismo, destacó que las terapias contextuales permiten ir más allá de la reducción de síntomas y orientarse hacia la construcción de una vida valiosa y significativa.
Finalmente, las especialistas coincidieron en que el abordaje del trauma requiere sensibilidad clínica, formación profesional y acompañamiento terapéutico basado en evidencia, con el objetivo de que las personas puedan integrar sus experiencias, disminuir el sufrimiento y recuperar espacios de bienestar y sentido en su vida cotidiana.
Marco Antonio López


