La doctora Ana Flisser Steinbruch coordinó por 15 años el Plan de Estudios Combinados en Medicina (PECEM) de la Facultad de Medicina de la UNAM, el cual es un programa pionero en México. Durante su gestión, el PECEM se consolidó como un modelo único que forma a médicas y médicos cirujanos con grado de doctor en sólo nueve años, integrando la investigación científica desde los primeros semestres de la licenciatura.
“El PECEM me permitió acercarme a más áreas del conocimiento científico, involucrándome con una diversidad de instituciones, personas y líneas de investigación desconocidas anteriormente para mí, ya que la mayor parte de mi carrera es en inmunoparasitología. Sobre todo, me permitió convivir con jóvenes extraordinarios, comprometidos, curiosos y apasionados por la investigación. Acompañar sus procesos, escuchar sus preguntas, conocer sus proyectos y celebrar sus logros es uno de los privilegios más grandes de mi vida académica. El PECEM me recuerda todos los días que la curiosidad científica no sólo produce conocimiento: también da sentido, abre caminos y permite imaginar mejores soluciones para los problemas del país”, aseguró la doctora Flisser.
Al hablar de los antecedentes de este programa único en México, recordó que el principal desafío fue edificar un programa para el que no existía un referente similar en México. Aunque el PECEM se inspiró en los programas MD/PhD internacionales, fue necesario adaptarlo a la realidad universitaria. “El esfuerzo de obtener y analizar la información de programas similares para generar el plan de estudios llevó varias sesiones de trabajo con el doctor José Narro Robles, entonces Director de la Facultad de Medicina, y el doctor Joaquín López Bárcena, entonces Secretario General de la Facultad”, explicó. En esas reuniones, que realizaban una vez por semana a la hora de la comida, analizaban posibilidades y construían un sistema adecuado para México.
El plan de estudios resultante combina la Licenciatura de Médico Cirujano con el Doctorado en Medicina. Las y los alumnos cursan en la mañana su carrera médica y, en las tardes, realizan estancias semestrales de investigación a lo largo de siete semestres. “Las estancias de investigación dan una gran diversidad temática al estudiantado para poder seleccionar en qué área quiere realizar su tesis doctoral”, detalló. Obtener la aprobación del plan en las instancias universitarias y en el entonces CONACYT tomó alrededor de seis años. Finalmente, el programa se instituyó el 17 de junio de 2011.
Para la doctora Flisser, el logro más importante fue que una idea ambiciosa se convirtiera en un programa sólido, reconocido y con resultados claros. Al principio, la Coordinación contaba sólo con ella; después se incorporaron el licenciado Eric Castillo Velasco para apoyar los procesos administrativos, más tarde la doctora Tanya Plett Torres para enriquecer las actividades académicas y, en 2020, la licenciada Alicia Soria Cruz Manjarrez para atender relaciones estudiantiles. “Hoy en día el PECEM cuenta con un equipo de trabajo comprometido y capaz que mejora día con día”, afirmó.

Otro logro fue crear una red de más de 200 tutores expertos en sus áreas de investigación, muchos de ellos seleccionados en más de una ocasión por estudiantes que realizan estancias semestrales. El PECEM, desde su inicio, formó parte del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (ahora Sistema Nacional de Posgrados). Las actividades optativas se han diversificado para incluir los intereses del estudiantado y las tendencias de salud nacionales e internacionales, mientras que las obligatorias se han fortalecido otorgando pilares de pensamiento crítico, ético y metodológico.
El PECEM cambió la manera en que las y los estudiantes se aproximan a la medicina. Aprenden a analizar problemas clínicos con pensamiento científico, formular preguntas de investigación, leer críticamente la evidencia, trabajar en grupos multidisciplinarios y entender la medicina traslacional como un puente entre el laboratorio, la comunidad y la cama del paciente. “Nunca antes había existido la posibilidad de estudiar medicina y hacer investigación al mismo tiempo”, afirmó la Coordinadora. Mientras la ruta clásica de formación lleva entre 13 y 15 años, en el PECEM obtienen el título de Médico Cirujano en 5 años y el doctorado en 2 o 3 años más.
A lo largo de 15 generaciones y con una decimosexta que está por ingresar, más de 220 estudiantes han formado parte del PECEM y 32 ya se han graduado. Las y los alumnos del PECEM han publicado más de 850 artículos, el 98% en revistas internacionales. Las y los graduados acumulan 472 publicaciones, con una mediana de 12 artículos por egresado. El 46% realiza estancias posdoctorales en instituciones de prestigio en Estados Unidos, Alemania, Canadá y Japón; dos son investigadores en Institutos Nacionales de Salud de México (Geriatría y Cardiología); el 35% pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (78% nivel 1, 22% cuentan con el nombramiento de candidato); y el 31% cursa especialidades médicas aplicando metodología científica en su práctica diaria, de los cuales el 63% lo hace en el extranjero.
Los reconocimientos recibidos por egresados suman alrededor de 40, entre ellos el Premio Nacional y Estatal de la Juventud, el Premio Jorge Rosenkranz de Investigación Clínica, el Young Investigator Award, el Early Investigator Award y el Early Career Researcher Award. También han obtenido financiamientos de la Fundación Carlos Slim, Mayo Clinic, el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) y la Zhenjiang University of Technology, en China.
La innovación más importante fue incorporar la investigación científica desde el inicio de la formación médica, de manera sistemática y longitudinal. “La investigación científica no es sólo una materia para los estudiantes del PECEM, aprenden investigación haciendo investigación, dentro de laboratorios, hospitales e institutos”, señaló. Las estancias semestrales permiten explorar diferentes áreas antes de definir el proyecto doctoral. A esto se suma el acompañamiento académico cercano, la relación con tutores expertos y actividades optativas. También se diseñó un congreso anual, organizado por y para los estudiantes, donde presentan resultados, intercambian ideas y participan en discusiones académicas. “Esto fortalece mucho la investigación, porque gran parte de ella es poder discutir los temas con otros investigadores”, afirmó.
En cuanto a la salud mental, se convirtió en un factor central. “La cercanía del equipo PECEM con las alumnas y alumnos, la asesoría en decisiones claves y los programas diseñados para facilitar su tránsito por el PECEM han permitido disminuir el burnout e incrementar las redes de apoyo entre alumnos y alumnas”, explicó.
La doctora Flisser imagina el PECEM como un programa más consolidado, con mayor presencia nacional e internacional, y con egresados que regresen como tutores, investigadores y líderes académicos. “El PECEM ya mostró que es posible formar médicos científicos en México con una ruta estructurada, exigente y de alta calidad. El siguiente paso será fortalecer sus redes de colaboración, ampliar sus vínculos con instituciones nacionales e internacionales y seguir adaptándose a los nuevos retos de la medicina”.

A la comunidad universitaria, a las autoridades, tutores, estudiantes y al equipo que han hecho posible este plan de estudios, la coordinadora expresó su gratitud. “La ciencia siempre ha sido una de las partes más importantes que conforman mi vida; la creación y desarrollo del PECEM me ha permitido compartir con múltiples generaciones el amor y la pasión que la búsqueda del conocimiento me da”. A quienes seguirán beneficiándose del programa, les dijo: “Aprovechen esta oportunidad con disciplina, curiosidad y generosidad. La ciencia exige rigor, pero también imaginación, colaboración y compromiso con los demás. Espero que el PECEM siga siendo un semillero de mentes brillantes, capaces de convertirse en líderes de la medicina y de la investigación científica, y que sigan compartiendo con nuevas generaciones la emoción por buscar conocimiento y ponerlo al servicio de México”.
Daniel Gallardo


