El Programa Institucional de Tutoría (PIT) clausuró las actividades académicas correspondientes al ciclo escolar 2025-2026 en una ceremonia en la que se reconoció la participación y el compromiso de la comunidad en las diversas acciones del PIT mediante la entrega de constancias, con el objetivo de fortalecer el sentido de identidad y la cohesión académica. 

En el acto, encabezado por la doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad de Medicina, el doctor Samuel Eloy Gutiérrez Barreto, responsable del PIT, destacó la importancia de la participación de la comunidad para lograr cambios significativos. “Empezamos en agosto de 2025 y culminamos hoy, 19 de junio de 2026, con una gran participación. Los que estamos aquí representamos a las personas que estamos interesadas en el programa, las personas que podemos hacer un cambio en la cultura de la tutoría en la Facultad”.

En su intervención, la doctora Elsa Georgina Razo Arroyo, en representación de la comunidad docente y del equipo multidisciplinario que cursó el Diplomado en Tutoría, afirmó que “la tutoría no es un acto remedial ni un trámite administrativo. La tutoría es un proceso de acompañamiento integral, inicia con la empatía al escuchar, al diagnosticar las necesidades del estudiantado para entonces potenciar su formación. Nuestro alumnado se enfrenta a una carga académica rigurosa, al estrés y a la incertidumbre. En ese camino, nuestro rol como tutores es el de ser guías facilitadoras”. 

Asimismo, la doctora Aurora Jaimes Medrano, responsable de la Red de Tutores Construyendo el Bienestar, explicó que el Seminario Permanente de Tutoría nació con el propósito de crear un espacio de reflexión y análisis sobre la práctica tutorial en las distintas licenciaturas. Señaló que, a lo largo de las sesiones, se abordaron la salud mental y el bienestar universitario desde una perspectiva dual que abarca tanto a las y los estudiantes como a las y los tutores. “Consideramos que estas actividades académicas cumplieron su objetivo y permiten construir comunidades de aprendizaje y de bienestar integral”, puntualizó. 

Por su parte, la médica pasante Fátima Silva compartió su experiencia sobre el Programa para el Reforzamiento del Aprendizaje (PRA), una estrategia crucial para atender a estudiantes en situación de artículo 22 o 33. Destacó que el trabajo articulado entre diversas áreas académicas, como los departamentos académicos, la Secretaría de Enseñanza Clínica, Internado Médico y Servicio Social, el Sistema Bibliotecario, la Clínica de Salud Mental y el PIT, permitió que un grupo de estudiantes regularizara su situación académica.

El maestro Eduardo Jiménez Armenta, responsable del Plan de Acción Tutorial de la Licenciatura en Fisioterapia, subrayó la importancia de reconocer la diversidad de las comunidades de la Facultad. “La Facultad no es un territorio homogéneo y nuestras tutorías tampoco pueden serlo. El mérito de este año ha sido entender que un mismo programa institucional puede y debe implementarse de manera distinta, respetando la identidad de cada licenciatura sin perder la coherencia de un propósito común”, afirmó. 

Finalmente, la doctora Gabriela Borrayo Sánchez declaró clausuradas las actividades del ciclo escolar 2026-0 del PIT y destacó los logros del periodo, entre los que se encuentran más de 150 personas tutoras capacitadas en tutoría integral, más de 5 mil horas de tutoría brindadas y mil 172 estudiantes inscritos en el programa. “El PIT es más que este programa, es un puente de confianza, es un motor necesario de la Facultad para transformarnos, sobre todo desde el punto de vista académico”, concluyó. 

En el presídium también se contó con la participación de la doctora Beatriz Herrera Zamorano, responsable de la formación del PIT.

Yoselin Gómez