Como parte de las actividades de divulgación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental (DPSM) de la Facultad de Medicina, en colaboración con el Programa Institucional de Tutoría (PIT) de la Dirección General de Orientación y Atención Educativa (DGOAE), se realizó el foro “Hablemos claraMENTE: Paternidades que cuidan; experiencias y herramientas desde la academia”. El encuentro fue transmitido en vivo por  el canal de YouTube del PIT, bajo la organización y moderación de la doctora Ingrid Vargas Huicochea (académica del DPSM), quien compartió la conducción y moderación con el maestro Luis Fernando Borja Hernández, Jefe del Departamento de Instrumentos de Orientación de la DGOAE.

La mesa reunió las experiencias y perspectivas del maestro Enrique Picasso Martínez, Profesor Definitivo del SUAyED, y el maestro Humberto Villa Cortés, Director del Centro Psicológico Conductual Contextual. A.C., quienes analizaron los desafíos que enfrentan hoy los hombres en el ejercicio de la crianza desde una perspectiva de salud mental, igualdad y desarrollo familiar.

Uno de los primeros temas abordados fue la transformación del concepto de paternidad. El maestro Villa Cortés explicó que ser padre no se limita al vínculo biológico, sino que también implica asumir un rol de cuidado que está determinado por el contexto social y cultural. “Ser padre es alguien que puede representar un rol, y ese rol depende del contexto y la época. También es justo reconocer a la gente que no tuvo hijos de forma biológica, pero asume ese rol”, enfatizó. Recordó que durante décadas predominó la idea del proveedor económico, pero señaló que las necesidades actuales han ampliado esa concepción hacia una participación más cercana en el bienestar de los hijos.

En ese mismo sentido, el maestro Picasso Martínez destacó que la paternidad puede asumirse de distintas formas y que hoy existen familias con configuraciones diversas en las que el ejercicio de ser padre va más allá de la consanguinidad. Afirmó que uno de los principales retos consiste en pasar de una presencia centrada únicamente en el sustento material a una participación activa y de calidad, basada en el acompañamiento cotidiano, la escucha y la construcción de vínculos afectivos.

Los especialistas coincidieron en que este cambio también supone replantear los modelos tradicionales de masculinidad. Señalaron que durante mucho tiempo a los hombres se les enseñó a ocultar sus emociones y mostrarse siempre fuertes, bajo el estigma de que expresar vulnerabilidad era una señal de debilidad. Sobre esta losa generacional, el maestro Picasso Martínez puntualizó: “Como hombre, siempre andamos con el pecho levantado y eso nos pone en una situación de vulnerabilidad… pero es una oportunidad para darle un giro diferente, desde decir lo que sentimos a nuestros hijos”. Estas expectativas sociales, explicaron, pueden afectar severamente la salud mental masculina y dificultar la construcción de lazos familiares estrechos.

Durante la conversación también se destacó la importancia de incorporar el cuidado desde las primeras etapas de la paternidad. El maestro Villa Cortés comentó que el acompañamiento durante el embarazo, la participación en las consultas médicas y la comunicación constante con la pareja forman parte del ejercicio de una paternidad responsable. Asimismo, subrayó que cuidar también implica atender la propia salud física y emocional, un aspecto que históricamente ha sido poco considerado entre los hombres.

Hacia el final del encuentro, durante la sesión de preguntas y respuestas dirigida por la doctora Vargas Huicochea y el maestro Fernando Borja, los especialistas coincidieron en la urgencia de transitar hacia una “paternidad flexible”. Los ponentes compartieron que, al final del día, los hijos también se convierten en maestros de sus padres. El encuentro concluyó con una invitación a ejercer una paternidad consciente y abierta al diálogo, donde mostrar sensibilidad o preocupación no resta autoridad, sino que siembra la seguridad necesaria para que las nuevas generaciones encuentren en sus hogares un espacio seguro de contención y desarrollo.

Marco Antonio López