Como parte de las actividades orientadas a fortalecer la formación integral, el debate académico y el actuar profesional de la comunidad médica, el Programa de Ética y Bioética de la FacMed organizó, a través de YouTube, la “Mesa redonda: Comentarios al Código de Bioética para el Personal de Salud”. El encuentro contó con la participación de destacados especialistas en la materia y fue moderado por la licenciada Indrani Morales Astudillo, responsable del Programa de Ética y Bioética. 

A lo largo del evento, la mesa reunió las perspectivas del doctor Simón Kawa Karasik, Director del Hospital General “Dr. Manuel Gea González”; la maestra Montserrat González López, Profesora de Embriología Humana en la Facultad de Medicina; y el maestro Luis Armando Martínez Gil, profesor del Departamento de Salud Digital de la Facultad, quienes analizaron la relevancia, las actualizaciones de la versión 2026, los desafíos institucionales y la aplicación práctica de este ordenamiento en el ejercicio cotidiano de los profesionales de la salud.

Al abrir la discusión, la maestra González López destacó la evolución del modelo paternalista tradicional hacia uno enfocado en la autonomía del paciente, la protección de datos personales y la comunicación empática. Al referirse a la naturaleza de este marco ético frente al vertiginoso progreso científico y social, la especialista aconsejó: “No la tomemos como un documento que llega a ser como una norma oficial, más bien va a ser una guía que tú puedas analizar”, puesto que el texto funciona como un eje flexible que integra la perspectiva de género y la no discriminación como herramientas vivas para el personal.

Esta necesidad de priorizar los principios éticos ante las realidades complejas de la práctica médica se vinculó con la postura del doctor Kawa Karasik, quien enfatizó la urgencia de establecer mecanismos de control y vigilancia institucional y advirtió sobre los dilemas que plantean los entornos digitales, las redes sociales y la escasez presupuestal en los hospitales. El ponente argumentó firmemente que “la dignidad siempre se debe de proteger en la medida en que todos lo podamos realizar; independientemente del ingreso de los recursos que haya, siempre debemos proteger la dignidad”, invitando a no reducir la beneficencia a un concepto puramente teórico.

Por su parte, el maestro Armando Martínez Gil señaló que sería importante que la nueva versión contemple un enfoque transversal de derechos humanos, con ajustes razonables para personas con discapacidad, como formatos accesibles o lengua de señas, y aborde la intrínseca relación entre la salud y la crisis del medio ambiente. El especialista invitó a la comunidad a “pensar fuera de la bata” para superar la despersonalización clínica y asimilar la trascendencia formativa de la materia: “La bioética a mí me gusta pensarla desde la definición clásica en un puente, sólo que en este caso este puente va a ser entre las ciencias de la salud y también de la sociedad”, apuntó.

Hacia el cierre del evento, los panelistas coincidieron en que el éxito de la normativa radica en su ejecución diaria dentro de las aulas y los centros de salud. Al respecto, el doctor Kawa Karasik concluyó que “discutir, hablar, leer, estudiar de bioética es importante, pero más importante es actuar con bioética”. Finalmente, la moderadora cerró el evento invitando a evitar interpretaciones rígidas, promoviendo una reflexión constante: “No nos quedemos con lo dice el código, sino que siempre reflexionemos, porque la norma en algún momento se va a quedar corta ante las necesidades de la realidad”. Se invitó al público a consultar la versión oficial 2026 en la página de la Comisión Nacional de Bioética.

Marco Antonio López