Hay tres temas que actualmente ocupan la atención de la población a nivel global, el aumento de la temperatura ambiental, el mundial de futbol y los brotes virales por Hantavirus y Ébola. El primero de ellos es producto del calentamiento global, produce el denominado “golpe de calor” y afecta de manera desigual a los países; por ejemplo, la temperatura promedio el 15 de abril de 2026 en México fue de 22.8 grados centígrados, en tanto que en Estados Unidos y Canadá fue de 10.1 y 7.5 grados, respectivamente. 

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En la conferencia matutina de la Presidenta de México del 19 de mayo de 2026, el Secretario de Salud, el doctor David Kershenobich, se refirió a dos de los tres temas antes mencionados. Sobre el golpe de calor comentó que se presenta cuando la temperatura excede los 40 grados y recomendó como medida preventiva evitar la exposición prolongada al sol durante el verano. Con relación al brote por Hantavirus informó que a esa fecha se habían detectado 11 casos, nueve confirmados y dos sospechosos, así como tres defunciones por esta enfermedad que afecta a personas en contacto con secreciones de roedores como las ratas, y la cepa andina de este virus es la única que se transmite entre personas por vía aérea por la inhalación de secreciones conjuntivales, nasales o bucales, y por contacto prolongado con los enfermos. 

En cuanto al brote de Ébola informó que las personas se infectan al estar en contacto con murciélagos y que la enfermedad no se transmite por vía aérea sino por contacto directo con secreciones y fluidos corporales de los enfermos como la sangre, vómito, diarrea y saliva, ocasionando al inicio manifestaciones vagas semejantes a las de la gripe y puede producir alteración del sistema hematológico, coagulación intravascular y fiebre hemorrágica con una letalidad del 40%. Enfatizó que no existe tratamiento para ambas enfermedades y que se ha emitido una alerta para personas que viajan al Congo y a ciertas partes de África; asimismo, se ha reforzado la vigilancia epidemiológica para quienes ingresan al país y que existen guías médicas para atender casos de Ébola. También señaló que estos brotes son una emergencia sanitaria local pero no global, y que el país está preparado para actuar oportunamente.

Adicional a lo anterior, cabe mencionar que durante la temporada de calor la Secretaría de Salud emite regularmente el Informe Semanal de Daños a la Salud por Temperaturas Naturales Extremas y hasta la semana epidemiológica 21 a principios de junio de 2026, había 715 personas afectadas por el calor y 18 defunciones con una tasa de letalidad de 2.51%, por lo que es necesario continuar evitando la exposición prolongada al sol, ya que la temporada de calor de 2026 oficialmente concluye a principios de octubre. 

En relación con los brotes epidemiológicos, la letalidad por Hantavirus y Ébola es del 30% o mayor y ello depende del tipo de cepa, así como de algunos determinantes sociales y personales que aumentan la mortalidad, como el escaso acceso a servicios de salud, el estado nutricional, la edad y la respuesta inmunológica individual. El brote de Hantavirus fue notificado a la OMS el 2 de mayo de 2026 por el oficial del Reino Unido del Reglamento Sanitario Internacional, quien informó que algunas de las 147 personas que abordaron un barco el primero de abril en Ushuaia, la ciudad más austral de Argentina hacia Cabo Verde en el noroeste de África, presentaban enfermedad respiratoria grave. En esa fecha ya habían desembarcado 30 pasajeros en dos islas intermedias, habían fallecido tres personas (11 de abril, 26 de abril y 2 de mayo) y se había confirmado por laboratorio que la causa era la cepa andina del Hantavirus. Las dos primeras muertes fueron de un matrimonio holandés que antes de embarcar había visitado diversas zonas de Argentina, Chile y Uruguay donde hay ratas portadoras de la cepa andina de este virus, por lo que probablemente el matrimonio fue la fuente de contagio para otros pasajeros. La OMS publicó el 8 de mayo de 2026 que el riesgo para la salud pública a nivel mundial se consideraba bajo, pero se continuaría monitoreando la situación epidemiológica y evaluando los riesgos. La mayoría de pasajeros retornó a sus países, algunos de ellos a hospitales y otros a su domicilio, y el seguimiento epidemiológico muestra que el número de sospechosos o enfermos no ha incrementado significativamente, sin embargo, debido al periodo de incubación que oscila entre una y seis semanas se sigue vigilando a los viajeros que pudieron haberse contagiado antes de desembarcar y a los contactos de los nuevos casos confirmados, durante un tiempo o cuarentena que los CDC de Estados Unidos refiere que se debe ampliar a 42 días a partir del 11 de mayo, plazo que está por cumplirse, con el fin de estar seguros de la eliminación de la cadena de transmisión y de la autolimitación del brote. Posterior al desembarco se han confirmado casos aislados en Europa, uno en Holanda y otro en España, así como uno más en Canadá. Como mencionó el doctor Kershenobich, en México se han activado las alarmas epidemiológicas y se ha difundido información pública y especializada por diversos medios, entre ellos la Gaceta UNAM, en la que se refiere la limitada posibilidad de transmisión debido a las barreras de contención.     

Con relación al brote por virus del Ébola, el 17 de mayo de 2026 el Director General de la OMS declaró que el brote se consideraba Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII), término que con base en el Reglamento Sanitario Internacional se utiliza cuando el brote de una enfermedad afecta a más de un país y se requiere una estrategia internacional coordinada para enfrentarlo. Hasta la primera semana de junio de 2026 el brote sólo se localizaba en la República Democrática del Congo (RDC) y el país vecino de Uganda localizado al noreste de la RDC. La historia de este brote inició el 5 de mayo de 2026, sólo tres días después del brote de Hantavirus, cuando el Ministerio de Salud de la RDC notificó a la OMS un brote por enfermedad desconocida con alta mortalidad en una provincia ubicada en el noreste de ese país y el 15 de mayo se confirmó que se debía a la especie Bundibugyo del virus del Ébola, una de las cinco que afectan a los humanos y se declaró como el 17.º brote de Ébola en ese país, lo que sugiere que el Ébola es prácticamente endémico en esa parte del mundo. Cabe señalar que en un brote previo ocurrido entre agosto de 2018 y junio de 2020 en la RDC por la cepa Zaire del Ébola, la más mortal de dicho virus, hubo 3,470 enfermos y 2,287 fallecidos con una letalidad del 66%, pero la letalidad de la especie Bundibugyo es menor y el promedio histórico es de 30% al 50% con un promedio del 33%. La letalidad final del brote actual aún no se conoce, sin embargo, con los datos publicados el 9 de junio por la OMS sólo se habían confirmado 550 casos y 101 muertes en la RDC y 19 casos en Uganda con dos muertes, con una letalidad de 18.36% y 10.52%, respectivamente, lo que permite pronosticar una letalidad menor a la de los brotes previos, sin embargo, habrá que tomar en cuenta que se ha referido que hay subestimación con base en los estudios de modelización realizados por epidemiólogos del Imperial College de Londres. También es necesario calcular el factor epidemiológico denominado Ro, que es el número básico de reproducción que indica el número promedio de casos secundarios a partir de un caso primario y predice la velocidad de reproducción de la enfermedad. Durante la 79ª Asamblea Mundial de la Salud realizada del 18 al 22 de mayo de 2026, el director de la OMS expresó estar “profundamente preocupado por la magnitud y la velocidad inicial de la epidemia con relación a brotes anteriores, ya que las cifras de este brote son extraordinarias”. En el último brote por Ébola en la RDC que duró casi dos años, entre 2018 y 2023 por la cepa Zaire, según datos de la OMS a los 100 días se habían acumulado poco más de 300 casos, en cambio en el brote actual la velocidad es mayor, ya que en los primeros 15 días había más de 700 casos sospechosos, como se puede apreciar en la siguiente gráfica.

Dado que actualmente no hay tratamiento contra la especie de virus del brote actual, se ha iniciado una carrera contrarreloj para probar dos tratamientos auspiciados por la OMS en los que participan investigadores de la Universidad de Oxford del Reino Unido, uno de ellos con un antiviral de amplio espectro y otro con una mezcla de dos anticuerpos. Por otra parte, la OMS valora apoyar dos proyectos para producir vacunas contra la especie del brote actual, uno de los cuales puede iniciar ensayos clínicos de inmediato pero cuyo desarrollo durará de seis a nueve meses y adicionalmente científicos de China vienen desarrollando desde 2021 una vacuna multivalente contra distintas variantes del Ébola, incluida la del Bundibugyo, que ha logrado buena respuesta inmunitaria y reducido significativamente la carga viral. 

En este escenario de alerta epidemiológica, México ha hecho lo posible por estar preparado no sólo para enfrentar ambos brotes, sino también para ser buen anfitrión, ya que es una de las sedes del Campeonato Mundial de Futbol que tiene lugar del 11 de junio al 19 de julio. Uno de los equipos que han jugado en este país es el de República Democrática del Congo, cuyo primer partido fue el 17 de junio en Houston, Texas, contra Portugal y su desempeño causó sorpresa, ya que el resultado fue empate a un tanto con el equipo donde juega el “seis copas” Cristiano Ronaldo. El segundo juego fue contra Colombia el 23 de junio en Guadalajara, Jalisco, y el tercero contra Uzbekistán en Atlanta, Georgia, el 27 de junio.  

En relación al partido de la RDC en Guadalajara, México generó una alerta epidemiológica especial de las autoridades sanitarias del país y especialmente de la Secretaría de Salud del estado de Jalisco, cuyo titular declaró el 20 de mayo que, “si bien el actual brote está incrementando, se considera que no tendrá una dimensión significativa, pero tenemos vigilancia epidemiológica no sólo en la capital sino en todos los distritos o jurisdicciones sanitarias por la actividad turística de los visitantes, y consideramos que será poco probable que México reciba algún paciente en fase sintomática de la enfermedad”. Además, agregó que se han preparado áreas de aislamiento en hospitales públicos ante la posibilidad de que se deban atender casos de Ébola. 

El equipo de futbol de la RDC ingresó primero a Estados Unidos, donde han determinado restricciones epidemiológicas especiales, como se observó el 20 de mayo de 2026 cuando desvió a Canadá un avión que viajó de París a Detroit, debido a que uno de sus pasajeros era de la RDC. Estados Unidos también ha informado que los vuelos procedentes de los países afectados por el brote de Ébola sólo podrán aterrizar en el aeropuerto internacional Dulles en Virginia, donde se aplicarán estrictos controles sanitarios. No obstante que el equipo de fútbol de la RDC se concentró en Bélgica para su preparación previo al mundial, no se conoce la ruta de ingreso a Estados Unidos y de su traslado hasta Houston donde jugó su primer partido, pero ello significa que llegaron primero a Estados Unidos y después a México. 

En este escenario, el gobierno de la Ciudad de México cuenta con la Unidad de Sanidad Internacional (USI) y un equipo de 50 profesionales de salud que trabajan las 24 horas del día para la detección oportuna, evitar el ingreso al país y aislar a las personas sospechosas de Ébola. Asimismo, la Clínica de Atención al Viajero de la Facultad de Medicina de la UNAM colabora con la USI para potenciar la vigilancia epidemiológica y lograr una respuesta eficaz para detectar a viajeros sospechosos de Ébola que procedan de África.

Todos esperamos un final feliz, que el clima se comporte más generoso y no haya más defunciones por golpe de calor; que no se presente ningún caso de Hantavirus o Ébola en el país durante y después del mundial de futbol; y que México juegue el ansiado quinto partido y, si es posible, que tenga una participación aún más exitosa. El llamado “quinto partido” es un sueño añejo para jugar en cuartos de final, ya que México ha sido eliminado en octavos de final en siete campeonatos mundiales, y esa cadena sólo fue rota en 1970 y 1986 cuando jugó de local por ser el organizador de ambos campeonatos mundiales de futbol.

El mundial de futbol ya inició con un lleno total y asistencia de 80,824 aficionados, México ya ganó sus dos primeros encuentros: contra Sudáfrica 2 a 0 y contra Corea por 1 a 0. Esta vez, al igual que en 1970 y 1986 México también es organizador, de modo que, ¡veremos si ahora sí se puede!, para ir al Ángel de la Independencia y gritar ¡Sí se pudo!

*Dr. Javier Santacruz Varela

*Especialista en Medicina familiar y Maestro en Salud Pública. Profesor de Salud Pública en la Licenciatura de Medicina y Jefe de la Subdivisión de Medicina Familiar en la Facultad de Medicina de la UNAM. Exfuncionario internacional de la OPS/OMS.