Con el objetivo de dar a conocer a la comunidad universitaria y al público en general la importancia de una alimentación saludable para prevenir enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y la obesidad, que afectan cada vez a más niños y adolescentes en México, el Departamento de Embriología y Genética (DEyG) de la Facultad de Medicina de la UNAM organizó el “Taller para prevenir y controlar la diabetes: Productos ultraprocesados contra alimentos ultranaturales”.
El pasado 27 de junio, en el auditorio “Dr. Ramón de la Fuente Muñiz”, la doctora Ana Lilia Rodríguez Ventura, Jefa del DEyG y pediatra endocrinóloga con Maestría y Doctorado en Ciencias Médicas, presentó el programa Sacbe, palabra maya que significa “camino blanco”, un abordaje integral en familia que evalúa los hábitos y características físicas de los niños junto con sus padres y hermanos. El programa consta de cuatro talleres que abordan desde la prevención y tratamiento de la obesidad hasta la identificación de productos ultraprocesados y sus efectos en la salud.
En su intervención, la doctora Rodríguez Ventura explicó que tener exceso de peso por grasa es una enfermedad crónica que provoca inflamación generalizada en todos los órganos del cuerpo y envejecimiento prematuro. “Lo que la ciencia nos ha demostrado es que un estilo de vida saludable es dos veces más efectivo que el mejor medicamento”, afirmó al subrayar que la calidad de la dieta impacta significativamente en la salud, ya que el consumo diario de granos integrales, verduras, frutas y pescado reduce el riesgo de muerte en más de la mitad, mientras que el abuso de carne roja, refrescos y embutidos lo duplica.
Asimismo, expuso que el 35% de los preescolares y escolares y el 40% de los adolescentes en México padecen obesidad o sobrepeso, mientras que en la población adulta la cifra asciende al 75%. “Es algo que como sociedad debemos de enfrentar y no verlo como ofensa cuando se nos dice que tenemos sobrepeso u obesidad”, enfatizó la especialista, quien destacó que la incorporación de la mujer al ámbito laboral a partir de los años setenta y ochenta ha modificado los hábitos alimenticios familiares.
Durante el taller, la doctora Rodríguez Ventura detalló los efectos nocivos de aditivos como el caramelo tres y cuatro, relacionado con cáncer en modelos animales; el amarillo cinco y seis, vinculado con alergias, asma e hiperactividad; y el jarabe de maíz de alta fructosa, asociado con síndrome metabólico y adiposidad. Recomendó que, si se ha de consumir un producto ultraprocesado, éste no debe contener más de cinco ingredientes y que la cantidad de azúcar máxima recomendada al día es de tres a cinco cucharaditas cafeteras; mientras que el consumo de sal no debe superar los dos gramos diarios, aunque en México se consumen en promedio 12 gramos.

Por otro lado, destacó la importancia de la fibra en la alimentación, ya que mejora la microbiota intestinal y proporciona saciedad. Recomendó consumir cuatro porciones de verduras y dos frutas al día, siempre masticadas y no en jugos, así como incluir leguminosas diariamente. Señaló que la dieta mediterránea, conocida en México como dieta de la milpa, es la que más protege contra diabetes y enfermedades cardiovasculares. Además, advirtió que los alimentos de origen animal aportan grasas saturadas, mientras que las grasas insaturadas de origen vegetal, como las presentes en semillas y aceite de oliva, aguacate y aceitunas, son altamente recomendables.
El público asistente participó activamente con preguntas sobre el uso de edulcorantes, la manteca de cerdo, la sal yodada y las porciones adecuadas de semillas. La doctora Rodríguez Ventura recomendó optar por endulzantes naturales como piloncillo o mascabado sin exceder las 3 a 5 cucharaditas cafeteras al día, y limitar el consumo de edulcorantes, ya que pueden generar dependencia por el sabor dulce y alterar la microbiota intestinal. También aconsejó consumir aceite de oliva en crudo y extra virgen para cocinar a fuego bajo y para cocinar a altas temperaturas, utilizar manteca de cerdo o aceite de coco, siempre cuidando las cantidades, pues una ración de grasa sólo son 5 ml o 5 gramos.
La especialista alertó sobre el problema transgeneracional de la obesidad, ya que las mujeres embarazadas con sobrepeso u obesidad afectan el desarrollo de su bebé y las células sexuales de ellos, por lo que se afectan 3 generaciones. Destacó que los niños son la esperanza para combatir esta epidemia, pues al aprender desde pequeños hábitos saludables, será más fácil mantenerlos y llegar a su etapa reproductiva en las mejores condiciones para cortar el ciclo transgeneracional; además, investigación reciente ha concluido que si no duplicamos el consumo de frutas, verduras, semillas y leguminosas, y no disminuimos a la mitad el de azúcares añadidos, pastelitos, golosinas y carnes rojas, no vamos a evitar la degradación ambiental severa y la muerte de 11 millones de adultos cada año”, advirtió.
Para finalizar, presentó el acrónimo A.R.M.A. para recordar más fácilmente las recomendaciones del programa Sacbe: Alimentación saludable, Ritmo circadiano (desayunar al despertar, comer antes de las tres de la tarde y cenar antes de las ocho de la noche), Movilidad (limitar pantallas a dos horas diarias, no estar sentado más de ocho horas y caminar al menos 8 mil 800 pasos diarios) y Actitud Positiva (cuidar la salud mental, ser resilientes, no fumar, no consumir alcohol y fomentar la convivencia familiar).
Por último, invitó a las personas asistentes a participar en el cuarto taller del programa y las animó a compartir la información con sus familias para contribuir a un cambio cultural que reduzca la demanda de productos ultraprocesados y se priorice el consumo de los alimentos naturales.
Yoselin Gómez


