{"id":16868,"date":"2021-02-24T15:40:18","date_gmt":"2021-02-24T15:40:18","guid":{"rendered":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/?p=16868"},"modified":"2021-02-24T17:35:59","modified_gmt":"2021-02-24T17:35:59","slug":"bioseguridad-y-el-manejo-de-rpbi-en-tiempos-de-covid-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/2021\/02\/24\/bioseguridad-y-el-manejo-de-rpbi-en-tiempos-de-covid-19\/","title":{"rendered":"Bioseguridad y el manejo de RPBI en tiempos de COVID-19"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Hoy en d\u00eda la pandemia por el virus SARS-CoV-2 genera una gran cantidad de residuos peligrosos biol\u00f3gico-infecciosos (RPBI) en la atenci\u00f3n hospitalaria, por lo que se deben tomar medidas sanitarias que garanticen su correcto manejo y eliminaci\u00f3n para mantener la bioseguridad y los m\u00ednimos riesgos de contagio para los profesionales de la salud, principalmente de los que atienden a pacientes con COVID-19, y la poblaci\u00f3n en general por estar expuesta a los RPBI hospitalarios que pudieran tirarse de forma clandestina, y as\u00ed evitar mayor n\u00famero de contagios accidentales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa pandemia ha generado una nueva normalidad en la cual <strong>ha sido necesario adoptar medidas de bioseguridad en la poblaci\u00f3n en general, como el equipo de protecci\u00f3n personal (EPP) y los m\u00e9todos de limpieza, sanitizaci\u00f3n y desinfecci\u00f3n contra el virus SARS-CoV-2\u201d<\/strong>, indic\u00f3 el doctor Enrique Mel\u00e9ndez Herrada, Acad\u00e9mico del Departamento de Salud P\u00fablica de la Facultad de Medicina de la UNAM, durante el webinar \u201cAdecuado manejo de RPBI de pacientes con COVID-19\u201d, transmitido por Facebook Live.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"584\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/gaceta.facmed.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/doctor-Enrique-Melendez-Herrada.jpeg?resize=1024%2C584&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-16873\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/gaceta.facmed.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/doctor-Enrique-Melendez-Herrada.jpeg?resize=1024%2C584&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/gaceta.facmed.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/doctor-Enrique-Melendez-Herrada.jpeg?resize=300%2C171&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/gaceta.facmed.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/doctor-Enrique-Melendez-Herrada.jpeg?resize=768%2C438&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/gaceta.facmed.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/doctor-Enrique-Melendez-Herrada.jpeg?resize=1080%2C616&amp;ssl=1 1080w, https:\/\/i0.wp.com\/gaceta.facmed.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/doctor-Enrique-Melendez-Herrada.jpeg?w=1280&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>El EPP genera residuos que deben tener lineamientos y cuidados especiales para su eliminaci\u00f3n, en especial con aquellos contaminados por pacientes infectados, tanto en hospitales como en los espacios p\u00fablicos. Las batas quir\u00fargicas, guantes, caretas, googles, cubrebocas y punzocortantes, entre otros, son ejemplos de materiales susceptibles de ser desechados y manejados como RPBI.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En los hospitales su eliminaci\u00f3n debe basarse en la NOM-087-ECOL-SSA1-2002,<\/strong> la cual establece el envase que se debe usar para cada tipo de desecho, para despu\u00e9s guardarse en un almac\u00e9n temporal y, posteriormente, una compa\u00f1\u00eda especializada los incinere.<strong> \u201cNo se deben exponer al medio ambiente ni desecharlos en \u00e1reas ecol\u00f3gicas, el hacerlo es motivo de penalizaci\u00f3n por parte de la Procuradur\u00eda Federal de Protecci\u00f3n al Ambiente\u201d<\/strong>, advirti\u00f3 el especialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, explic\u00f3 que, <strong>en caso de tener una persona infectada en casa, se deben tomar medidas de aislamiento domiciliario, sanitizar los utensilios que utilice y los muebles de ba\u00f1o con cloro u otros desinfectantes adecuados contra el virus de COVID-19; la ropa personal y de cama del enfermo deber\u00e1 ser tratada con agua caliente, y es recomendable que el cuidador utilice EPP. \u201cEn el caso de los residuos infecciosos, entre los que se incluyen aquellos que son de higiene y posibles punzocortantes, deber\u00e1n separarse del resto de la basura normal de la casa, depositarse y amarrarse en una bolsa, desinfectarla por el lado exterior con cloro diluido y etiquetarla como desecho de higiene para que los trabajadores de limpia que se los llevan no se expongan a riesgos de infecci\u00f3n\u201d,<\/strong> se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El especialista advirti\u00f3 que<strong> para evitar la propagaci\u00f3n de COVID-19 no se deben tirar los cubrebocas, guantes y toallas desinfectantes en la v\u00eda p\u00fablica, ya que son una gran fuente de infecci\u00f3n y un problema de contaminaci\u00f3n ambiental.<\/strong> \u201cA pesar de esto, el uso de cubrebocas sigue siendo una de las barreras de protecci\u00f3n m\u00e1s importantes en la poblaci\u00f3n al retener los aerosoles donde se presenta el virus\u201d, asegur\u00f3 al presentar los resultados de un estudio publicado recientemente que demostr\u00f3 que<strong> su uso puede ayudar a disminuir las consecuencias de la enfermedad debido al efecto protector de la humedad que genera esta barrera, pues en el tracto respiratorio se produce la prote\u00edna interfer\u00f3n que act\u00faa contra virus respiratorios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Axel Torres<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy en d\u00eda la pandemia por el virus SARS-CoV-2 genera una gran cantidad de residuos peligrosos biol\u00f3gico-infecciosos (RPBI) en la atenci\u00f3n hospitalaria, por lo que se deben tomar medidas sanitarias que garanticen su correcto manejo y eliminaci\u00f3n para mantener la bioseguridad y los m\u00ednimos riesgos de contagio para los profesionales de la salud, principalmente de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":16869,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1504],"tags":[1877,1637,1876],"class_list":["post-16868","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-salud-publica","tag-bioseguridad","tag-covid-19","tag-residuos-peligrosos-biologico-infecciosos","et-has-post-format-content","et_post_format-et-post-format-standard"],"acf":false,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/gaceta.facmed.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Manejo-de-rpbi-y-bioseguridad.jpeg?fit=1280%2C635&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/paVGDG-4o4","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16868","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16868"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16868\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16874,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16868\/revisions\/16874"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16869"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16868"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16868"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16868"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}