{"id":3739,"date":"2018-05-23T14:22:21","date_gmt":"2018-05-23T14:22:21","guid":{"rendered":"http:\/\/liceaga.facmed.unam.mx\/publicaciones\/gaceta\/?p=3739"},"modified":"2018-05-23T14:28:54","modified_gmt":"2018-05-23T14:28:54","slug":"el-agua-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/2018\/05\/23\/el-agua-de-la-vida\/","title":{"rendered":"El agua de la vida"},"content":{"rendered":"<p>En un lugar muy lejano, entre las escondidas monta\u00f1as y valles de la antigua China viv\u00eda una vez un humilde joven llamado Ming, hijo de campesinos que recorr\u00edan las imponentes monta\u00f1as de Taihang y Wangwu para entregar arroz y trigo a los grandes comercios en las aldeas aleda\u00f1as, a la periferia de las monta\u00f1as. Como sus padres ya estaban demasiado grandes, lleg\u00f3 el d\u00eda en que Ming tom\u00f3 esa gran responsabilidad.<\/p>\n<p>En cuanto estuvieron listos los sembrad\u00edos de los granos, corri\u00f3 a cosecharlos y parti\u00f3 de inmediato, sin la suficiente agua y comida para completar con \u00e9xito el viaje. Las 48 horas de recorrido se convirtieron en una pesadilla para el joven; luego de las primeras 24 horas caminando, hab\u00eda llegado a un punto en medio de las grandes monta\u00f1as donde el sol era tan sofocante que no le permit\u00eda ni siquiera respirar, no hab\u00eda comido nada en un d\u00eda, no hab\u00eda bebido m\u00e1s que las gotas de un peque\u00f1o riachuelo que se cruz\u00f3 en su camino, pero sus \u00e1nimos y esp\u00edritu de responsabilidad se fortalec\u00edan con cada paso que daba.<\/p>\n<p>Sin embargo, tres horas despu\u00e9s de ese calor tan sofocante y opresivo, Ming comenz\u00f3 a marearse y a ver nublado, sus piernas no le respond\u00edan m\u00e1s, los brazos le temblaban, su sed y hambre eran intensas; logr\u00f3 sentarse sobre una roca, pero a los pocos segundos cay\u00f3 con golpe brusco contra el suelo. Hab\u00eda perdido el conocimiento.<\/p>\n<p>Despert\u00f3 en una peque\u00f1a caba\u00f1a en lo profundo de un bosque en la monta\u00f1a. Una anciana preparaba unas frazadas h\u00famedas que pon\u00eda en su cabeza mientras preparaba una extra\u00f1a bebida con frutos, semillas y algunos polvos extra\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2013Parece que te desmayaste peque\u00f1o. \u00bfDesde hace cu\u00e1nto no comes ni bebes algo?<\/p>\n<p>\u2013Llevo casi un d\u00eda sin comer y s\u00f3lo he tomado una peque\u00f1a cantidad de agua\u2013, dijo el joven.<\/p>\n<p>\u2013Toma esto, te ayudar\u00e1 a sentirte mejor. Ver\u00e1s, te explicar\u00e9: el agua nos nutre, nos mantiene con vida. Nuestro coraz\u00f3n la necesita para nutrir a todo nuestro cuerpo. Estar sin ella es una muerte segura. Esta bebida te ayudar\u00e1 a recuperar energ\u00edas y a regresar el agua que tu cuerpo perdi\u00f3 y pide a gritos. T\u00f3mala, estoy segura que lo que te pas\u00f3 es s\u00f3lo una p\u00e9rdida del equilibrio y de la armon\u00eda de las part\u00edculas y l\u00edquidos en tu cuerpo.<\/p>\n<p>Ming tom\u00f3 dudoso del pocillo con la bebida. Extra\u00f1amente sab\u00eda bien.<\/p>\n<p>\u2013Cuando te encontr\u00e9 segu\u00edas perdiendo agua de tu cuerpo, estabas chorreando en sudor. Adem\u00e1s, escucho tu latido d\u00e9bil. Debes descansar un rato. Estar\u00e1s listo por la ma\u00f1ana\u2013, expres\u00f3 la anciana.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, el joven despert\u00f3 como nuevo, se sent\u00eda como si hubiera vuelto a la vida, sin mareos, sin sed, sin hambre. Al perecer el equilibrio en su cuerpo hab\u00eda regresado a la normalidad. La dulce anciana le empac\u00f3 en su bolsa algo de comida y un pocillo con agua para que completara su viaje.<\/p>\n<p>Ming termin\u00f3 su traves\u00eda, pudo entregar y recibir el pago por sus granos. Regres\u00f3 a casa y cont\u00f3 a sus padres lo que hab\u00eda pasado y c\u00f3mo la viejecilla lo hab\u00eda rescatado de morir bajo el insoportable calor. Ellos se miraron extra\u00f1ados, pues en sus 40 a\u00f1os de haber recorrido pr\u00e1cticamente todas regiones de las monta\u00f1as y valles jam\u00e1s vieron casa alguna dentro del bosque.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Citlali Monserrat Mora Barrera, alumna de la Licenciatura de M\u00e9dico Cirujano<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tres horas despu\u00e9s de un calor sofocante y opresivo, Ming comenz\u00f3 a marearse, sus piernas no le respond\u00edan m\u00e1s, su sed y hambre eran intensas.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":3740,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[6],"tags":[310,312,311],"class_list":["post-3739","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunidadfacmed","tag-agua","tag-cuento","tag-vida","et-has-post-format-content","et_post_format-et-post-format-standard"],"acf":false,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/gaceta.facmed.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Agua-de-vida.jpg?fit=1280%2C800&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/paVGDG-Yj","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3739","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3739"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3739\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3743,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3739\/revisions\/3743"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3740"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3739"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3739"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gaceta.facmed.unam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3739"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}