En el marco del ciclo de sesiones 2024, el Seminario sobre Medicina y Salud de la Facultad de Medicina de la UNAM realizó su octava conferencia, que en esta ocasión se dedicó al tema “Dilemas éticos en la toma de decisiones en la práctica médica”, donde expertos en la materia ofrecieron un panorama de la ética en el campo de la Medicina y el abordaje adecuado de los distintos escenarios que podrían presentarse a los profesionales de la salud en el ejercicio de su profesión.

Durante la conferencia transmitida por YouTube y Facebook Live, el doctor Mario Jacobo Cruz Montoya, colaborador de la Coordinación de Ciencias Básicas de la Facultad de Medicina, fue el encargado de moderar el evento.
Para iniciar con la sesión, la doctora Jennifer Hincapie Sanchez, Directora del Programa Universitario de Bioética de la UNAM, mencionó que la toma de decisiones en el contexto de la atención médica es un proceso racional donde se conjunta el razonamiento clínico con el razonamiento ético, y que se constituye por 4 momentos: identificación del problema, búsqueda de información, ponderación de las alternativas y/o soluciones, y elección de la opción.
Posteriormente, aseguró que la Bioética es un campo del conocimiento cuya principal característica es la multidisciplinariedad, pues involucra la aceptación de discursos y la generación de puntos de diálogo entre las Ciencias de la Salud y la vida y debe basarse en por lo menos 4 principios: no maleficencia, beneficencia, autonomía y justicia. “Si bien la Bioética no nos puede dar una receta mágica para enfrentar situaciones dilemáticas, sí nos aporta elementos para hacer reflexiones guiadas con respecto a la toma de decisiones”, indicó.
La doctora Hincapie Sanchez remarcó que en ocasiones las personas autónomas no son capaces de tomar una elección, esto a causa de limitaciones temporales impuestas como vulnerabilidad, temor, enfermedad o depresión, es por eso que existen dos tipos de autonomía, la primera, es la que tienen los pacientes para seguir un plan de vida y asumir las implicaciones de ello, y la segunda, la autonomía conjunta, en donde se le reconoce y otorga la posibilidad de participación en la toma de decisiones a los profesionales de la salud para orientarlos.

Finalmente, la doctora Hincapie Sanchez habló sobre el contexto de la Bioética en la Medicina de emergencia, donde concluyó que, en esta rama, la interacción entre el paciente y el profesional de la salud es completamente diferente a los escenarios de consultorio, porque usualmente los médicos no conocen al enfermo, la familia o sus valores; en ese sentido, deben integrar valores personales, culturales, religiosos, o de la comunidad del paciente y equilibrarlos con sus propias éticas personales y profesionales.
“En Medicina de emergencia, los profesionales de la salud se ven condenados si hacen algo, pero también si no lo hacen, por lo que encontrar soluciones de manera expedita sin la posibilidad de realizar procesos reflexivos o de debate, es crucial”.
En su comentario, el doctor Rubén Argüero Sánchez, Profesor Emérito de la Facultad de Medicina y autor del primer trasplante de corazón en México, advirtió que en la toma de decisiones médicas hay que considerar el contexto social en que vive el paciente.

Asimismo, mencionó que para ejercer con principios éticos la profesión, tienen que existir tres elementos: paciente-enfermedad, médico y familia: “A través de los años y con la evolución de la tecnología, ha cambiado la toma de decisiones en la práctica médica; actualmente, es necesario entender el contexto social de los pacientes, pues en determinadas poblaciones, la magnitud de la religión, por ejemplo, es impresionante, ya que mantienen posiciones muy firmes ante determinadas situaciones que deben respetarse”, aseguró.
Por su parte, la doctora Fabiola Barrón Maldonado, maestra en Bioética y ortopedista oncóloga, explicó que la Medicina es una ciencia retadora que enfrenta a los profesionales en esta rama a diversas problemáticas, donde la experiencia juega un papel fundamental para la toma de decisiones: “La Bioética es necesaria, nos acompaña en el día a día, sin embargo, no estamos solos, pues se cuentan con comités hospitalarios de bioética que ante estos dilemas, nos permiten el acercamiento con grupos multidisciplinarios para ofrecer las mejores soluciones”.
Tomás Ortega