Brindar una atención integral en los cuidados paliativos es esencial para garantizar el bienestar y la dignidad del paciente en etapas avanzadas de enfermedad. Cuando se abordan los aspectos físicos, psicológicos, sociales y espirituales, se logra una atención más completa que permite al paciente enfrentar los retos de su situación con mayor serenidad; además, esto fomenta una relación más cercana y empática entre el equipo médico, el paciente y su familia, promoviendo un entorno de apoyo y comprensión mutua.

Con el objetivo de reflexionar al respecto, durante la transmisión por YouTube de la 8ª sesión del Foro de preguntas y respuestas “Hablemos claraMENTE 2024” del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental (DPSM) de la Facultad de Medicina de la UNAM, el doctor Oscar Galindo Vázquez, titular del Programa de Bienestar Emocional de la Unidad de Oncología Integrativa (UnOI) y miembro del Departamento de Salud Mental del Instituto Nacional de Cancerología, abordó el tema “La atención biopsico-socioespiritual de los cuidados paliativos”.

Durante la sesión, el doctor Galindo Vázquez profundizó en el concepto de la atención biopsico-socioespiritual, destacando su relevancia en el manejo integral de los cuidados paliativos. La charla permitió a los asistentes conocer cómo estos cuatro ejes (físico, psicológico, social y espiritual) se entrelazan para brindar un acompañamiento integral al paciente y sus familias en situaciones de enfermedad avanzada o terminal.

“Antes se pensaba que los cuidados paliativos estaban destinados a pacientes desahuciados y la realidad no es así, hoy en día se trabaja desde una etapa temprana para evitar que los pacientes lleguen a esas instancias. Es una labor en la que participa un equipo multidisciplinario desde la parte física hasta la psicológica. Es importante anticiparnos a una realidad que puede llegar en algún momento”, explicó.

Asimismo, enfatizó que el acompañamiento espiritual puede ser un recurso clave tanto para el paciente como para su familia, brindándoles herramientas para enfrentar el proceso de duelo y las emociones que acompañan el final de la vida.

“No es fácil vivir un periodo de duelo, incluso en muchos casos se puede presentar antes del final de la vida; el equipo de salud debe actuar antes y después del término de la situación”, agregó.

Por otro lado, hizo hincapié en la necesidad de que los profesionales de la salud se capaciten en este tipo de atención integral, ya que les permite desarrollar una mayor sensibilidad y empatía frente a las complejas necesidades de los pacientes en cuidados paliativos. Subrayando que una preparación adecuada en este ámbito puede transformar la calidad de la atención y aliviar el sufrimiento de los pacientes.

“El enfoque tradicional de los médicos es curar, lo cual es totalmente lógico, pero evidentemente no todos los pacientes pueden tener la misma calidad de vida cuando padecen una enfermedad. Esta perspectiva debe cambiar en las y los doctores con base en lo que realmente necesita el paciente y su familia para tener una vida digna”.

La sesión también abordó cómo la atención biopsicosocial contribuye a crear redes de apoyo entre el paciente, su familia y el equipo médico, promoviendo un ambiente de comprensión mutua y respeto. Este enfoque reconoce el papel que juegan las creencias religiosas o espirituales del paciente y su familia, y cómo estas pueden influir en la toma de decisiones al final de la vida.

El evento fue moderado por las doctoras Claudia Ramírez Ávila, responsable del área de Capacitación Continua del DPSM, e Ingrid Vargas Huicochea, Coordinadora de Investigación del DPSM y organizadora del foro.

Diego García