Los tipos de virus dentro de una familia se denominan cepas; el virus SARS-CoV-1, surgido en 2001, y el virus SARS-CoV-2 forman parte de la familia de los coronavirus, y cada uno representa una cepa diferente. Las mutaciones puntuales que se presentan en la cepa del SARS-CoV-2 han generado múltiples variantes, entre ellas una mexicana. Actualmente, las variantes brasileña, sudafricana, inglesa e india son las que tienen algun interés en el mundo debido a su prevalencia, a un aumento en su transmisión o al escape de anticuerpos previos.

“Los coronavirus son virus de RNA, tienen muchas mutaciones porque cada vez que se replican tienen fallas”, señaló la doctora Rosa María Wong Chew, Jefa de la Subdivisión de Investigación Clínica de la Facultad de Medicina de la UNAM.

La especialista explicó que la efectividad vacunal puede disminuir ante variantes como la identificada en Sudáfrica, por este motivo es necesario seguir manteniendo las medidas de higiene a pesar de estar vacunados, ya que la producción de anticuerpos no es inmediata, el virus sigue circulando entre diversos países y las nuevas variantes tienen la posibilidad de escapar de anticuerpos generados por la enfermedad previa o por las vacunas.

Respecto a los eventos supuestamente atribuidos a la vacunación (ESAVIS) como la formación de coágulos, señaló que tienen una frecuencia de 3 a 4 casos por cada millón de personas vacunadas e intervienen factores como el tipo de vacuna, predisposición genética para desarrollar problemas autoinmunes o tener antecedentes de choque anafiláctico.

Asimismo, especificó que la pandemia no puede darse por terminada mientras exista al menos un lugar en el mundo donde haya contagios, esto debido a la facilidad que tienen las personas para transportarse de un país a otro en cuestión de horas, por lo que siempre existe el riesgo de nuevos brotes en personas susceptibles.

Por otra parte, explicó que para asegurar la efectividad de la vacuna es necesario evitar consumir cantidades excesivas de alcohol, ya que pueden interferir con la producción de anticuerpos; y el consumo en las 72 horas posteriores a la vacunación puede enmascarar efectos adversos; además, comentó que la vacunación ha tenido efectos positivos disminuyendo la hospitalización, casos graves y muerte por COVID-19 a nivel poblacional, por lo que la mejor vacuna es aquella que tengamos disponible y podamos aplicarnos.

De igual forma, la doctora Wong Chew comentó que en personas con enfermedades que involucran al sistema inmune como VIH, cáncer o enfermedades reumáticas, es necesario esperar a que haya una reconstitución de las células de dicho sistema para que la vacuna tenga un mejor efecto; además, creencias como consumir carne de puerco o chocolate o bañarse con agua caliente no afectan en la efectividad de la vacuna, ya que no tienen relación con la producción de anticuerpos.

En su oportunidad, el doctor Jorge Baruch Díaz Ramírez, Jefe de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero de la Facultad de Medicina de la UNAM, resaltó que la variante B.1.1.7 del virus observada en Reino Unido es la que se está diseminando con mayor eficacia en el mundo y tiene una circulación del 77 por ciento respecto a las otras; en segundo lugar se encuentra la brasileña o P.1, con un 2.6 por ciento de predominio global. “Esto es lo que nos va dando una idea clara y a nivel global de cómo se está comportando el virus en cuanto a variantes y su implicación e impacto en las vacunas y la generación de inmunidad”, señaló.

En la mesa de diálogo transmitida por Facebook Live de la Facultad, destacó que Israel es el único país que ha completado esquemas de vacunación en más del 50 por ciento de su población, por este motivo la vacunación es un proceso que debe acelerarse a nivel global, ya que ha reducido las hospitalizaciones y muertes por COVID-19.

En este sentido, mencionó que las reacciones mayormente reportadas tras la vacunación son dolor en el sitio de aplicación, fatiga, cefalea, mialgias y fiebre, sin embargo, son efectos mínimos comparados con el beneficio de recibir la vacuna y se autolimitan en un plazo de 24 horas.

También indicó que las vacunas son seguras y la población debe vacunarse en cuanto tenga la oportunidad, además de que es necesario estar pendientes de posibles efectos adversos que puedan generar y despejar las dudas que se tengan asistiendo con profesionales y consultando páginas de Internet confiables como las de las instituciones de salud.

El doctor Díaz Ramírez informó que varias encuestas realizadas en terminales de aeropuertos antes de la pandemia arrojaron que de todas las personas que viajan, solamente una de cada 10 acude a solicitar información con profesionales de salud para conocer las medidas pertinentes necesarias al realizar un viaje, por lo cual es conveniente concientizar a la población para que se informe oportunamente y así evitar más contagios en esta pandemia; en este ámbito, la Clínica de Atención Preventiva del Viajero juega un papel importante, enfatizó.

Por su parte, el doctor Gustavo Olaiz Fernández, Coordinador del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud de la Facultad de Medicina de la UNAM, aconsejó no dejar de usar el cubrebocas y tener medidas de protección, pues la vacunación a nivel mundial todavía es lenta y aunque uno esté protegido, no debe olvidarse de los demás.

Al igual que la doctora Wong Chew, consideró que lo recomendable es vacunarse con la vacuna que esté disponible: “México es el país que tiene más vacunas autorizadas para uso de emergencia y recordemos que lo importante no es qué tanto se evite la enfermedad, sino la capacidad para evitar complicaciones graves y hasta la muerte”, resaltó.

Asimismo, manifestó que la razón por la que se necesita una vacuna para contener el efecto del virus es que todo el tiempo está cambiando y no se tiene un freno o control de su código genético. Esto mismo vuelve a algunas de sus variantes más agresivas, pues por naturaleza el virus busca hacerse más infeccioso. No obstante, aclaró que no nos debemos preocupar por ello, pues la mayoría de estas variantes desaparecerán con el tiempo.

Respecto a los ESAVIS, mencionó que en la práctica sucede que cuando se están realizando los estudios y están controlados no se ven algunos efectos, pero cuando los medicamentos y vacunas salen a la población en general se pierde esa capacidad de control y puede haber efectos asociados, o no, a esa dosis; por ello, es importante la farmacovigilancia.

“En este nuevo virus hemos encontrado anticuerpos que se regeneran, las secuelas o las repercusiones todavía no las conocemos del todo, o si regresará la COVID-19 de forma mucho más fuerte en unos años. Hay que cuidarnos, ahora es cuando. No se confíen, la mejor forma de prevenir es vacunarnos para no tener la enfermedad de forma severa”, concluyó el doctor Olaiz Fernández.

Ricardo Ambrosio y Eric Ramírez