HISTORIAS DE ÉXITO

Mi nombre es Larissa Ochoa González. Soy una persona con varias metas, muy curiosa, tengo muchísimas ideas y me gusta buscar relacionarlas con las Neurociencias; también soy muy comprometida con lo que hago y prefiero trabajar de manera interdisciplinaria, es decir, no me encierro en un solo ámbito de la vida, sino que intento abarcar más.

La elección de estudiar la Licenciatura en Neurociencias en la Facultad de Medicina de la UNAM surgió de mi gusto por la interdisciplinariedad y el deseo de encontrar una carrera que abarcara mis intereses en lo computacional, la biología, lo molecular, e incluso lo cultural. Al explorar el plan de estudios, quedé cautivada por su enfoque integral, lo que me llevó a decidir que sería una excelente opción para mis aspiraciones académicas.

Durante mi trayectoria escolar, he aprendido que en cualquier ámbito de la vida se puede encontrar algo de Neurociencias, o que nosotros podemos dirigir esta ciencia por el camino que deseemos; asimismo, en mis clases me han enseñado desde lo molecular hasta aspectos más sociales, lo que se resume en una educación sumamente completa.

A pesar de que mi trayectoria en las Neurociencias ha sido breve, la experiencia es sumamente gratificante y estoy disfrutando realmente de lo que hago. Aunque noto algunos problemas en la brecha de género, identifico que ha habido cierta disminución, pero aún queda un largo camino por recorrer.

Como mujer, encuentro fascinante la posibilidad de retomar un enfoque científico desde nuestra perspectiva. Igualmente, podríamos retomar la investigación sobre las contribuciones de mujeres que han destacado en esta área para que no se olviden en la historia.

Todas las mujeres que han formado parte de mi vida han sido una fuente constante de inspiración para el desarrollo de mi profesión. Su ejemplo me impulsa a alcanzar mis metas, mantenerme motivada y lograr el éxito, con el objetivo de hacer sentir orgullosas a las integrantes de mi familia.

En un sentido académico, especialmente en el área de las Neurociencias, considero que todas mis profesoras han sido figuras increíbles. Sus conocimientos han dejado un impacto significativo en mí, y me encantaría retomar esa inspiración para transmitirla a las siguientes generaciones.

A aquellas mujeres que anhelan dedicarse a las Neurociencias, les aconsejaría que aunque sea un camino complicado y relativamente poco explorado, lo intenten, les aseguro que experimentarán una travesía significante.

Por otro lado, quiero destacar el valor de la participación de las mujeres en la ciencia, ya que sus contribuciones han sido sumamente relevantes a lo largo de la historia, aunque a menudo no se les haya visibilizado lo suficiente, por lo que considero esencial reconocer y destacar la valiosa participación de las mujeres en las Neurociencias y en diferentes espacios como la investigación, la industria o la clínica, para fomentar la igualdad y aprovechar todo su potencial.