“En la República Mexicana, aproximadamente 12 millones de personas son de edad avanzada, es decir, con más de 65 años, que equivalen al 12 por ciento de la población; para el año 2050, se estima que haya cerca de 33.3 millones, esto debido a factores como la disminución de nacimientos y la esperanza de vida que se ha incrementado, pero vivir más, no siempre es sinónimo de vivir saludable”, aseguró el doctor Carlos D’hyver de las Deses, miembro del Subcomité Académico de Geriatría de la Facultad de Medicina de la UNAM.
El pasado miércoles 29 de agosto, la Coordinación de Comunicación Social, organizó el Webinar: “Envejecimiento con calidad de vida”, una conferencia impartida por el doctor D’hyver de las Deses, donde se abordaron temas como la esperanza de vida, la esperanza de vida en salud, el envejecimiento saludable y exitoso, la calidad de vida y los métodos para llegar a una vejez independiente y con la menor cantidad de enfermedades.

Durante el evento transmitido por Facebook Live, el ponente comentó que, en nuestro país, la esperanza de vida para los hombres es de 74 años y de 78 para las mujeres, sin embargo, un concepto muy diferente es la esperanza de vida saludable, que se refiere al bienestar e independencia de las personas para salir adelante y que por desgracia no va más allá de los 67 o 68 años en México.
“Esto significa que tendremos de los 67 o 68 años hasta los 78, que es la esperanza de vida en el caso de las mujeres, algún tipo de discapacidad o incapacidad, impidiendo que podamos realizar nuestras actividades diarias”.
El doctor D’hyver de las Deses mencionó que otro de los aspectos importantes a considerar en la población de edad avanzada, es la situación conyugal y la escolaridad, asegurando que las mujeres viven menos tiempo en pareja que los hombres; por otro lado, una parte significativa tanto de hombres como mujeres de este sector no cuenta con algún grado de estudios, que representa dificultades para brindarles servicios y recibir apoyos e información a través de la tecnología.

Con respecto al estado de salud de los adultos mayores, aseguró que de los 12 millones de personas que componen este grupo, un 55 por ciento están aparentemente sanos o son funcionales y no necesitan ayuda de acuerdo a sus características personales, sin embargo, un 20 por ciento de las personas ya tienen alguna enfermedad que les limita su capacidad total, el otro 20 por ciento es un sector que necesita apoyo para funciones básicas como desplazarse o preparar alimentos y, finalmente, el 5 por ciento es totalmente dependiente.
Para el doctor D’hyver de las Deses, las acciones a implementar en pro de la vejez consisten en: detectar, tratar y rehabilitar las enfermedades para prevenir y reducir la carga de discapacidades, reducir los factores de riesgo, a través de una buena alimentación, ejercicio, vacunación, entre otras, desarrollar una continuidad de servicios sociales y de salud, proporcionar formación y educación a los cuidadores y la población en general y, sobre todo, una sociedad que se rija en torno a los derechos humanos.
“El envejecimiento exitoso con calidad de vida involucra más allá de los clásicos factores: fisiológico, mental y social, en realidad incluye acciones como la hidratación, alimentación, actividad física, salud, control de enfermedades, sueño y descanso, control de toxicomanías, mantener relaciones sociales, cognición, economía, espiritualidad, mantener metas por lograr, ofrecer cariño, hogar y entorno y relación en pareja que deben implementarse desde la juventud y no esperar hasta la vejez”, detalló.
Finalmente, el doctor D’hyver de las Deses recordó al público la importancia de tener un envejecimiento saludable y exitoso, con una calidad de vida adecuada durante toda su existencia, manteniendo autonomía física y funciones sociales desde la infancia hasta la muerte.
Por Tomás Ortega