Los chiles son un ingrediente casi cotidiano en la comida mexicana y un producto natural de interés en la Medicina porque a éstos se les han atribuido propiedades terapéuticas, aseguró el doctor Alvaro Vargas-González, quien es investigador del Departamento de Fisiología del Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez (INCICh) y académico del Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la UNAM.

En su conferencia “En busca de recetas para proteger al corazón: platiquemos de los chiles”, dictada en el auditorio “Dr. Alberto Guevara Rojas” como parte de las actividades de la FELSalud 2024, evento que reunió a la 9° Feria del Libro y la 1° Feria de Salud Integral de la Facultad de Medicina de la UNAM y que fue organizada para recibir a los estudiantes de la generación 2025, el ponente aseveró que los chiles contienen una sustancia denominada “capsaicina” a la cual deben su “picor” o pungencia y que es activadora de un receptor llamado TRPV1 localizado envarios tipos celulares de nuestros tejidos y órganos, en particular vasos sanguíneos y corazón; y que la capsaicina, a través del receptor TRPV1 en esos tejidos y órganos, induce efectos potencialmente útiles para el cuidado de la salud.

En este sentido, el conferencista comentó que un grupo de investigadores del INCICh, en el que él participa, ha aportado evidencia de que la capsaicina a través del receptor TRPV1, favorece la dilatación de vasos sanguíneos y la llegada de sangre al corazón, y atenúa el estrés oxidante que daña a este órgano, lo que coloca a la activación del TRPV1 con fármacos como una “receta” potencial para proteger al corazón contra algunos tipos de daño.

Finalmente, el también biólogo expresó que ésta es una diferencia esencial entre la Medicina “tradicional” y la Medicina “profesionalizada”: la primera recurre al uso de productos naturales, como los chiles; mientras que la segunda usa sustancias aisladas a partir de esos productos, tal es el caso de la capsaicina.
Por Fernando Jacinto