Con el objetivo de hablar sobre la importancia de garantizar la seguridad en la atención sanitaria en todos los servicios de salud, mediante un enfoque integral para proteger la vida y el bienestar de las y los pacientes en todo momento, la Coordinación de Comunicación Social de la Facultad de Medicina de la UNAM dedicó su 8ª sesión del Ciclo de Conferencias sobre Ciencias Básicas a este tema en el marco del Día Mundial de la Seguridad del Paciente (17 de septiembre).

Durante la conferencia transmitida por Facebook, la doctora Ana Gabriela Ortiz Sánchez, responsable del Área de Integración Básico Clínica II del Departamento de Integración de Ciencias Médicas de la Facultad, destacó 8 acciones esenciales que hoy son clave para garantizar la seguridad de las y los pacientes, tanto en México como a nivel mundial: la correcta identificación del paciente, la comunicación efectiva entre profesionales de la salud, la administración segura de medicamentos, la seguridad en los procedimientos quirúrgicos a través de listas de verificación, la promoción de la higiene en manos, la reducción del riesgo de caídas mediante protocolos, la notificación y análisis de cuasi fallas y el fomento de una cultura de seguridad en el paciente mediante la capacitación continua, y la implementación de mejoras en la atención. Además, destacó el uso de la simulación clínica como una herramienta efectiva para que las y los profesionales de la salud practiquen en un entorno controlado, permitiéndoles aprender de los errores sin poner en riesgo a pacientes reales.

Asimismo, recalcó que el cuidado del paciente es clave para asegurar un servicio de atención de calidad. Subrayó que las y los pacientes tienen derecho a recibir información clara sobre su condición y tratamiento, y a participar activamente en las decisiones relacionadas con su salud. De igual manera, enfatizó la importancia de fomentar una cultura de seguridad en el entorno sanitario, donde las y los profesionales de la salud se sientan apoyados para reportar errores y eventos adversos sin temor a represalias.
Por otro lado, la doctora Ortiz Sánchez hizo hincapié en la importancia de reducir los errores médicos, los cuales pueden ocurrir en cualquier etapa de la atención del paciente. Indicó que estos se clasifican en errores de comunicación, de tratamiento, preventivos o de diagnóstico. Sin embargo, señaló que a pesar de los riesgos que conllevan, también pueden ser una valiosa fuente de información para mejorar la seguridad del paciente.

Entre los aspectos más importantes de su charla, la doctora Ortiz Sánchez mencionó que en los últimos años ha surgido el concepto de seguridad tipo 2, que no sólo se enfoca en identificar errores, sino también en replicar las prácticas exitosas para optimizar los protocolos. También subrayó que al fomentar una cultura de seguridad hará que las y los profesionales de la salud se sientan más seguros al reportar errores y proponer soluciones, mejorando así la adaptabilidad de los sistemas de atención.
Finalmente, invitó a las y los profesionales de la salud a comprometerse con la seguridad del paciente, reconociendo que es una responsabilidad compartida y reflexionó sobre la importancia de garantizar entornos seguros para las y los pacientes en un contexto donde las acciones coordinadas y bien estructuradas puedan marcar una gran diferencia en la atención sanitaria.
Arturo Osorio