Para establecer un espacio de análisis crítico y diálogo científico sobre los aspectos jurídicos del ejercicio clínico en salud mental, los dilemas éticos en la práctica médica y su relación con los derechos humanos, la Coordinación de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM realizó la décima sesión del Seminario de Actualización en Salud Mental.

En la presentación, la doctora Ingrid Vargas Huicochea, Coordinadora de Investigación del DPSM y organizadora de este ciclo de Seminarios, dio la bienvenida a los asistentes y ofreció una introducción al tema, con el fin de generar conciencia sobre los cambios que ha habido en los últimos tiempos sobre los aspectos éticos, legales y jurídicos en materia del ejercicio clínico de las áreas asistenciales de salud mental, como es el caso de la Psiquiatría, la Psicología, el Trabajo Social y la Enfermería.
Durante la actividad transmitida por YouTube, el doctor José Nicolás Iván Martínez López, investigador del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, comentó que la salud mental forense es una rama de la salud mental pública, que se caracteriza por su visión inter y transdisciplinaria, encargada de desarrollar investigación en todos los campos de interacción de las Ciencias Forenses, Jurídicas, Filosóficas y la salud mental, para elaborar propuestas y resolver paradigmas en su interacción.

El doctor Martínez López aseguró que hay un notorio avance en las investigaciones de esta rama de la Medicina, sin embargo, las prácticas equivocadas, faltas de ética y violaciones a los derechos humanos siguen presentes: “A nivel internacional han existido abusos de la Psiquiatría por motivos políticos, con numerosas torturas y encarcelamientos donde se privó de la libertad a las personas que pensaron diferente; la gran función que deberían tener los profesionales de la salud mental es la defensa de los derechos de las personas que padecen algún trastorno mental”, consideró.

“Es lamentable que, en el caso de nuestro país, tuviera que intervenir el Poder Legislativo para modificar la praxis de las terapias de conversión. Hoy no pueden los profesionales de la salud mental ejercer la tortura a través de estos métodos y por primera vez en la historia de nuestro Derecho contemporáneo, ante la reincidencia de los actos, se le puede cancelar el registro de la cédula profesional a aquellas personas que ejerzan terapias de conversión en su vida laboral, incluyendo a técnicos y auxiliares de las disciplinas correspondientes”, señaló.

Por otro lado, el doctor Martínez López enfatizó que un tema importante a debatir es el internamiento involuntario, una herramienta mal utilizada e innecesaria de la Psiquiatría: “Desde 2022, a través de las reformas hechas a la Ley General de Salud, se instituyó que el internamiento se realizará únicamente de manera voluntaria y cuando aporte mayores beneficios terapéuticos que el resto de intervenciones posibles, pues el consentimiento informado debe practicarse en todas las disciplinas de la Medicina, no sólo en la salud mental”.
Asimismo, el conferencista ofreció su punto de vista sobre la confidencialidad, pues en esta disciplina no siempre se comprende el peso de los datos tanto de diagnóstico como de secreto profesional, que involucra el actuar médico: “En la ley se encuentra estipulado que la información personal proporcionada por el enfermo mental al médico psiquiatra o especialista en esta rama durante su tratamiento, será manejada con discreción, confidencialidad, y utilizada únicamente con fines científicos y terapéuticos”.

Finalmente, el doctor Martínez López, manifestó que las personas con discapacidad son excluidas, marginadas, reciben menores oportunidades, abusos físicos y psicológicos e inclusos se les niegan derechos: “El artículo 1º de la Constitución dicta que está prohibida la discriminación, entre muchas otras cosas, por discapacidades; los derechos son inherentes y tienen como fundamento la dignidad de las personas”.
Tomás Ortega