La obesidad sarcopénica es una condición caracterizada por la coexistencia de obesidad y sarcopenia, que afecta especialmente a niñas y niños. México es el país que ocupa el primer lugar en obesidad infantil a nivel mundial, por esta razón es un problema que afecta a niñas y niños de todas las edades, es por ello que es importante reconocer que existen enfermedades que pueden afectar a dicha población como lo es la obesidad sarcopénica.

Durante la sesión del Ciclo de Conferencias en Ciencias Básicas, organizada por la Coordinación de Comunicación Social el pasado 10 de marzo, transmitida por YouTube, https://www.youtube.com/watch?v=fyG_8veT2xM el fisioterapeuta José Omar Larios Tinoco, académico de la Licenciatura de Fisioterapia, definió a la obesidad como una enfermedad crónica causada principalmente por el exceso de grasa corporal mayor a la esperada para la edad, sexo y condición fisiológica. Asimismo, algunos factores de riesgo que pueden desencadenar la obesidad son factores genéticos, el nivel socioeconómico, el estilo de vida, la alimentación, la actividad física y el sedentarismo.
“La sarcopenia es una enfermedad del músculo esquelético caracterizada por una disminución de la fuerza muscular, la masa muscular y el rendimiento físico”, mencionó el LFT Larios Tinoco. La obesidad sarcopénica, por su parte, combina la presencia de obesidad con sarcopenia, lo que agrava sus efectos en la salud.

Existen dos tipos de sarcopenia: la primaria, relacionada principalmente con el envejecimiento, y la secundaria, asociada a enfermedades crónicas. En niñas y niños, algunos de los síntomas incluyen debilidad muscular, fatiga, cansancio, retraso en el desarrollo motor y dificultades de equilibrio y coordinación. Para un diagnóstico adecuado, es fundamental realizar diversas pruebas, como la dinamometría de mano para evaluar la fuerza muscular, la valoración de la masa magra o muscular, y pruebas de funcionalidad que midan el desempeño físico.
“Aunque algunos niños presenten un índice de masa corporal (IMC) dentro del rango normal, también pueden padecer sarcopenia. Esto se debe a que el IMC no está diseñado para cuantificar el porcentaje de masa grasa o masa magra, sino que funciona como una herramienta de tamizaje para identificar posibles casos de obesidad. En realidad, el IMC evalúa únicamente la relación entre el peso y la altura”, explicó el fisioterapeuta Larios Tinoco.
Asimismo, la obesidad sarcopénica, que combina la obesidad y la sarcopenia, conlleva importantes consecuencias, como alteraciones en la composición corporal, el crecimiento y el desarrollo. Además, puede afectar el perfil metabólico, provocando un desequilibrio en los niveles de glucosa, lípidos e insulina, y generar un estado inflamatorio.
Finalmente, se proporcionaron recomendaciones de alimentación y de actividad física para poder prevenir esta patología, como que niños y jóvenes de 5 a 17 años realicen al menos 60 minutos diarios de actividad física, que les permita moverse y sudar, tener una dieta balanceada, tomar por lo menos 1.5 litros de agua sin saborizantes, evitar el consumo de alimentos altamente procesados y dormir de 9 a 12 horas diarias.

Matzayani Panfilo