#OrgulloBuitre

Los días 6, 7 y 8 de febrero, el equipo de Atletismo de la Facultad de Medicina demostró su talento y dedicación en la pista, obteniendo un total de 4 medallas: 2 de oro, 1 de plata y 1 de bronce. Las y los atletas destacaron no sólo por sus resultados deportivos, sino también por su resiliencia frente a desafíos personales y académicos.

Ariadna Verónica Fernández Salas, ganadora del oro en Salto triple femenil, categoría Superior, es el claro ejemplo de resiliencia, tras superar una grave lesión en ambas rodillas, regresó con una marca personal mejorada. “Mentalmente fue abrumador, pero replanteé mis objetivos con apoyo de mi familia, entrenador y equipo médico”, destacó al considerar que “cada hábito que creas para cuidar tu mente y cuerpo valdrá la pena”. 

Sobre su victoria, Ariadna expresó sentirse muy bien y, aunque sin duda fue un gran paso este logro, aseguró que tiene metas más grandes que los Juegos Universitarios”. 

Por su parte, José Israel Romero Portillo, quien obtuvo la medalla de oro en 400 metros con vallas, en la categoría Libre-superior, manifestó sentirse “muy feliz de ver cómo mi esfuerzo ha dado sus frutos, es un trabajo que lleva su tiempo, incluso años. Es de mucha satisfacción subir a lo más alto del podium y representar a la Facultad en eventos así, la temporada está empezando y se puede mejorar en cada competencia”. 

Israel resaltó que la organización es clave para encontrar un equilibrio entre la escuela y los entrenamientos, y poder hacer todo lo que se desea.

Rodrigo Ildefonso Hernández Covarrubias, ganador de la medalla de plata, en los 100 metros planos, categoría Superior-Varonil, se mostró muy satisfecho y feliz por su logro: “Fue una medalla que no esperaba, pero me esforcé mucho para conseguirla, me dio gusto ver que todo el trabajo empleado dio sus frutos y pude darle un podio más a la Facultad”.

Consideró que “el reto más difícil fue el manejo de los tiempos, ya que tuve que compaginar el final del Internado con los entrenamientos para poder llegar preparado a la competencia y ofrecer un buen papel, con ayuda de mi familia y el profesor Fausto me ayudaron a crear un plan de trabajo al salir del hospital durante todos los días que no tenía guardia y así entrar en ritmo de competencia en un periodo corto de tiempo”.

 Para Fátima Alicia Cancino Monroy, ganadora de la medalla de bronce en la categoría Superior, 100 metros con vallas femenil, este logro “es el inicio y un gran paso del largo camino que aún falta por recorrer y trabajar. Pero, sin duda, el haber tenido la oportunidad de participar, y aún más, lograr subirme nuevamente al podio después de años complicados, sin importar el lugar o posición en la que haya quedado en la competencia, me hace sentir muy  orgullosa, porque estoy segura que ha valido muchísimo el tiempo y dinero invertido, el gran esfuerzo para asistir a los entrenamientos y mantenerme, y aún más, coordinando con la vida académica y laboral”. 

Asimismo, destacó que todo influye en el desempeño: el tiempo de descanso, alimentación, familia, amigos, vida académica, etcétera, en ese sentido, alentó a sus compañeras y compañeros a seguir siempre adelante, pues todo lo que realmente vale la pena, es difícil: “No importa si haces deporte para un nivel competitivo o por salud, si de verdad quieres hacer algo diferente y mejor por ti, lucha, trabaja día a día por aquello que anhelas. Ámalo, la pasión es lo que te mantendrá en la jugada, no la motivación”. 

Miguel Garduño