“Pensar que el ronquido es sinónimo de un sueño profundo es un mito”, indicó el doctor Rafael Santana Miranda, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM, durante el programa de radio +Salud “Anatomía de un mal sueño: apnea y luz”, en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Sueño, donde en conjunto con el doctor José Luis Jiménez Corona y la psicóloga Mayra Ramos Alvear, hizo un llamado urgente a la población y al personal de salud para dejar de normalizar los trastornos del sueño, aclarando que el mal dormir es hoy un problema de salud pública con consecuencias cardiovasculares y neurológicas graves.

Uno de los puntos más críticos abordados fue la apnea del sueño. El doctor Jiménez Corona explicó que el ronquido es causado por una obstrucción en la vía aérea; aclaró que en realidad cuando una persona ronca y hace pausas respiratorias, el cerebro libera ráfagas de adrenalina para evitar la asfixia, lo que dispara la presión arterial. Además, agregó: “No es sólo ruido, es una inflamación sistémica que aumenta drásticamente el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares”.

Otro tema sumamente importante durante la emisión fue la invasión de la luz azul en el cerebro, ya que la luz emitida por celulares y pantallas actúa como un sol artificial que confunde al reloj biológico. La psicóloga Ramos Alvear agregó que que bastan 30 minutos de exposición a luz azul para suprimir la secreción de melatonina, la hormona encargada de la reparación celular, y es por eso que debemos contar con medidas de higiene del sueño, por ejemplo, cuidar el ambiente en donde se realice, ya sea desde la temperatura, la escasa iluminación y el ruido del ambiente, no sólo las condiciones son lo que debemos cuidar. También los hábitos como comer muy tarde, trabajar hasta tarde estando expuesto a pantallas y hacer ejercicio de alta intensidad cercano a la hora de dormir, son algunos de los factores que repercuten directamente en la calidad del sueño y que pueden ser modificados.  

Posteriormente, los invitados recalcaron el impacto en la infancia y educación y aclararon que los adultos no son los únicos afectados, ya que para los niños, dormir no es negociable, señalando que un niño que ronca o no duerme lo suficiente suele presentar hiperactividad y déficit de atención, síntomas que normalmente se confunden con trastornos del desarrollo cuando el problema real es la falta de descanso, ya que durante el sueño profundo, el cerebro infantil activa un sistema de limpieza de toxinas esencial para el crecimiento.

Además, el doctor Jiménez Corona hizo una invitación a la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM, la cual cuenta con un equipo con visión multidisciplinaria para el abordaje de los trastornos del sueño, con profesionales que están entrenados en medicina del dormir y donde se da atención a la población en general.

Finalmente, en el programa transmitido por YouTube, se recalcaron 3 puntos clave: se recordó que el ronquido no es un descanso, sino asfixia; también que la luz es un interruptor biológico y la luz del celular le miente al cerebro y altera el reloj  biológico; además, dormir es un proceso de limpieza y mientras se duerme, el cuerpo se limpia de toxinas. 

Benjamin Montalvo

MásSalud Radio