HISTORIAS DE ÉXITO #MujeresFacMed

Mi nombre es María Isabel Velázquez López. Es un honor y una gran responsabilidad ser Técnica Académica en la Facultad de Medicina de la UNAM. Actualmente, la mayoría de los técnicos académicos contamos con estudios de posgrado y participamos como colaboradores o responsables de proyectos educativos y de investigación. Me desempeño como Técnico Académico Titular “C” adscrita al Departamento de Bioquímica y Profesora de Asignatura “B” Definitiva con nivel “D” del PRIDE.

Fotografía: Brisceida López

Durante mis estudios de secundaria tuve la fortuna de tener maestros inspiradores que despertaron en mí una curiosidad por el conocimiento y la ciencia. Fue entonces cuando decidí estudiar una carrera técnica como enfermera, sentí una fuerte vocación por el servicio y quería ayudar a las personas. Sin embargo, la semilla de la curiosidad seguía creciendo; y a pesar de las dificultades económicas y las largas jornadas de trabajo como enfermera, logré ingresar y terminar una licenciatura en Biología.


El camino no fue fácil, pero nunca renuncié a mis deseos de superación y, con el tiempo, obtuve una beca que me permitió continuar con mi formación académica, consiguiendo una maestría en Investigación Biomédica Básica y, posteriormente, un doctorado.

El ser mujer en la ciencia ha sido un desafío en sí mismo. Aunque cada vez somos más mujeres en educación y ciencia, todavía hay grandes desigualdades. En carreras como la Ingeniería y la Física, la participación de las mujeres sigue siendo marginal. Esta falta de igualdad en oportunidades se refleja en todos los niveles, tanto a nivel nacional como internacional.

Mi lucha por la igualdad se hizo particularmente evidente cuando me postulé para el Reconocimiento Sor Juana Inés de la Cruz, en 2018; que, aunque no lo obtuve en ese momento, no desistí. Seguí abogando por el reconocimiento de las técnicas académicas, insistiendo en que nosotras también merecíamos ser consideradas para dicho reconocimiento. Recibirlo en 2022 fue muy satisfactorio en mi carrera, no sólo fue un reconocimiento a mi trabajo y dedicación, sino también marca un cambio importante en la percepción de los propios técnicos académicos. Este logro ha abierto un camino para mis colegas.

Mirando hacia el futuro, tengo muchos planes. Continuaré mi labor docente en la Facultad de Medicina de la UNAM, impartiendo clases de Bioquímica y Biología Molecular. Además, seguiré trabajando en la promoción de la igualdad de género en la academia y en el fomento de la ciencia entre los jóvenes.

A todas las mujeres que quieran seguir una carrera en ciencia y quienes lean esta historia, quiero compartirles una reflexión: La vida está llena de altibajos, de momentos gratos y momentos difíciles, pero lo importante es siempre seguir adelante y ser personas resilientes. Al final, la felicidad no es un destino, sino un camino; si seguimos lo que realmente anhelamos, no importan los obstáculos, al final nos irá muy bien.