Del 31 de octubre al 1 de noviembre, se realizó el 2do Simposio Internacional de Transformación en Educación Médica, titulado “Transformación Educativa: Más allá de la innovación en un mundo”, un evento desarrollado por la Universidad de Monterrey en colaboración con la Asociación Mexicana de Facultades y Escuelas de Medicina (AMFEM), que tuvo el propósito de fomentar un diálogo constructivo y ofrecer herramientas prácticas para la incorporación de nuevas metodologías y tecnologías.

En este evento, como parte del conversatorio “El futuro de las Escuelas de Medicina: Hacia una Sociedad 5.0”, participó la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Directora de la Facultad de Medicina de la UNAM, el cual se desarrolló mediante un panel donde se propuso que la educación debe enfocar sus esfuerzos para lograr la sociedad 5.0, con el objetivo de mejorar la vida de las personas y resolver problemas sociales, económicos y ambientales, integrando de manera equilibrada las tecnologías avanzadas en profesionales de la salud, sin perder el humanismo, y así alcanzar el bienestar y desarrollo sostenible.
“Debemos formar un profesional robusto, poseedor de un conocimiento bien sustentado y dinámico, dotado de amplia formación biomédica, clínica, psicológica, social y metodológica para que aborde los problemas de salud, valorando su complejidad, los niveles de organización implicados, considerando la incertidumbre e integrando el mejor conocimiento disponible, con el fin de imaginar las posibles soluciones, mantener su funcionalidad y desempeño frente a una pluralidad de retos y condiciones, altamente adaptativos, resilientes, éticos, humanistas y comprometidos”, indicó la doctora Sepúlveda Vildósola.
Asimismo, señaló que la sociedad 5.0 es aquella en la cual los robots, los sensores, el internet, la informática, el aprendizaje de máquina y la IA asumen las tareas rutinarias y de fabricación, impulsando la frontera del trabajo humano hacia lo que no pueden hacer las máquinas, como la creatividad, la investigación, el desarrollo y la innovación: “Demanda establecer una decisión de política social para que la informática, el aprendizaje de máquina y la IA no se destinen a reemplazar a las personas, sino a impulsar su desarrollo y capacidades y constituye por este hecho una sociedad humanocéntrica”.

Además, comentó que el sistema de salud debe cambiar del método reactivo frente a la enfermedad, que actúa tardíamente y aplica tratamientos promedio para pacientes similares, a un sistema dirigido al cuidado prioritario de la salud anticipatorio, que acompaña a las personas a lo largo de la vida, promueve la construcción social de ambientes salutogénicos y evita los factores de riesgo que generan entornos patogénicos, trata la enfermedad, rehabilita y desarrolla los cuidados paliativos, incluye la salud mental y social como aspectos prioritarios y utiliza las nuevas tecnologías con personal altamente calificado.
Para terminar su conferencia, la doctora Sepúlveda Vildósola explicó que la salud tiene funciones básicas como la promoción de la salud, prevención de la enfermedad, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos que se logran con una serie de habilidades que dan sustento a los profesiones de la salud, entre ellas destacan el pensamiento crítico y aprendizaje reflexivo, el trabajo en equipo, el liderazgo y gestión del trabajo, la comunicación efectiva, la adaptabilidad y flexibilidad, el manejo del estrés y resiliencia y la empatía y humanismo.
1er Encuentro Internacional de Simulacionistas
También, en colaboración con la Sociedad Mexicana de Simulación en Ciencias de la Salud (SOMESICS), la AMFEM y la Universidad de Monterrey realizaron el 1er Encuentro Internacional de Simulacionistas, que reunió a expertos nacionales e internacionales para discutir el impacto de la simulación clínica en la educación médica y su papel en la formación de profesionales altamente competentes, donde las doctoras Laura Silvia Hernández Gutiérrez, Jefa del Departamento de Integración de Ciencias Médicas de la Facultad de Medicina de la UNAM, y Argimira Vianey Barona Nuñez, Coordinadora de Investigación del mismo departamento, ofrecieron la conferencia: “Pacientes simulados y pacientes estandarizados”.

Durante su exposición hablaron sobre la formación de un paciente estandarizado y los aspectos a tomar en cuenta, entre ellos considerar los objetivos de aprendizaje que rigen la actividad, el tipo de paciente y la enfermedad que va a representar y el escenario. En un segundo término se refirieron al modelo mental, es decir, la personalidad que tendrá, por lo que también se prepara con un guion para que tenga las posibles preguntas que tendrá que contestar frente a los estudiantes en el interrogatorio, y las respuestas que él mismo hará al estudiante para crear un diálogo lo más real posible.
“El objetivo es crear un vínculo de comunicación médico-paciente. Un punto relevante es la calibración de la reacción emocional que el paciente debe tener al interactuar con los estudiantes, esto implica que el paciente conozca los signos y síntomas de su padecimiento o si existe una afección física que deba representar. Debe ensayar su interpretación y recibir realimentación por un instructor en simulación para hacer las adecuaciones pertinentes al escenario”.
Asimismo, las doctoras Hernández Gutiérrez y Barona Nuñez, en compañía del doctor Erick López, realizaron un taller sobre debriefing, donde se capacitó a los participantes sobre este concepto, que es un elemento fundamental dentro de la simulación. El debriefing es el corazón de toda simulación porque es donde se facilita el proceso de autorreflexión para el aprendizaje: “Existen diversos modelos y nosotros propusimos 3 para que los participantes desarrollaran paso a paso”.
Durante el evento se presentó una variedad de temas interesantes que se centraron en la Sociedad 5.0, la cual pretende utilizar la inteligencia tecnológica para el bienestar de la humanidad, la sostenibilidad y la inclusión, por lo que las ponencias hablaron sobre la gran relevancia que tiene para la formación de profesionales en ciencias de la salud, la perspectiva de género, las tecnologías emergentes en la educación basada en competencias para un futuro sostenible y el futuro de las escuelas de Medicina hacia una sociedad 5.0.

“Las nuevas generaciones de profesionales de la salud deben desarrollar habilidades digitales para el manejo de tecnología, que faciliten el manejo de datos y procesos para el cambio hacia una sociedad 5.0. Es necesario rediseñar la formación docente para favorecer los cambios y alcanzar los objetivos que se requieren, precisamente este es el mayor desafío, desde mi punto de vista se debe crear una formación docente para una educación a prueba de futuro”, afirmó la doctora Hernández Gutiérrez.
“Sin lugar a duda la tecnología y las herramientas digitales han permitido a los estudiantes tener a la mano aspectos teóricos e información, sin embargo, hay que interpretar esa información y hacer que el estudiante utilice la tecnología para el desarrollo del pensamiento crítico, habilidades de comunicación y reflexión. Debemos reforzar los aspectos éticos humanos y el profesionalismo”, concluyó la doctora Hernández Gutiérrez.
Tomás Ortega